El Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York se encamina a una reorganización imprevista en uno de sus expedientes de mayor peso geopolítico. El magistrado Alvin K. Hellerstein, encargado de conducir la causa penal contra Nicolás Maduro desde la presentación del dictamen fiscal inicial en marzo de 2020, falleció este miércoles a los 92 años, según ratificó el portavoz de la corte, Ed Friedland.
El deceso del jurista, quien estaba próximo a cumplir 93 años y contaba con una trayectoria de cerca de cuatro décadas en el bufete Stroock & Stroock & Lavan antes de ser designado juez federal por Bill Clinton en 1998, obliga a modificar el curso del litigio. De acuerdo con Friedland, tanto este expediente como el resto de sus procesos «serán asignados aleatoriamente a otro juez federal», un relevo mediante sorteo cuyo nombre definitivo aún no se ha hecho público.
El fallecimiento ocurre en una fase crítica del calendario judicial. El magistrado fallecido —recordado por dirigir los complejos juicios tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 y procesos contra figuras como Hugo «El Pollo» Carvajal— tenía pendiente dictaminar sobre la solicitud de inmunidad soberana promovida por los abogados de Maduro el 2 de septiembre de 2026. Esta petición busca el sobreseimiento de la causa argumentando la condición de jefe de Estado del acusado, un postulado que la fiscalía estadounidense rechaza al reconocer oficialmente a Delcy Rodríguez como la autoridad legítima venezolana.
La vacante en la fiscalización del caso genera interrogantes sobre la audiencia pautada para el 17 de noviembre y la fecha fijada para el juicio oral, previsto originalmente para el 14 de junio de 2027. La causa cobró mayor dimensión tras la detención de Maduro en Caracas el 3 de enero de 2026 y su posterior traslado a Manhattan junto a su esposa, Cilia Flores, compareciendo ambos por primera vez ante Hellerstein para declararse no culpables. El panorama se complicó aún más el 8 de octubre con una acusación ampliada por conspiración para cometer tortura e inclusión formal de Flores en el cargo de narcoterrorismo, hechos por los que se declararon no culpables el 15 de octubre y que conllevan penas mínimas obligatorias de medio siglo de cárcel.
Con el fallecimiento del veterano jurista se frena momentáneamente la toma de decisiones sobre las mociones más urgentes del caso. Tal como advirtió un análisis a inicios de año, bajo la jurisdicción de Hellerstein «no solo estaba un juicio penal, sino un capítulo sin precedentes en la relación entre Estados Unidos y Venezuela», una responsabilidad que ahora pasará a manos de un nuevo integrante del foro federal neoyorquino.

