La medida adoptada por las autoridades sanitarias cubanas abarca alrededor de 15 productos presentes actualmente en el mercado nacional. Entre las marcas mencionadas de forma explícita por el MINSAP aparecen Shaka, Shaka Mixer Energy-Vodka y Vodka Energy. La restricción legal alcanza de manera general a cualquier otra bebida disponible en el comercio que combine componentes estimulantes con alcohol.
La viceministra de Salud Pública, Carilda Peña García, confirmó que la disposición contempla la cancelación inmediata de los registros sanitarios que autorizaban la venta de estos productos en territorio nacional. Con esta decisión, la prohibición se extiende tanto a las futuras importaciones como a las mercancías que ya se encuentran en almacenes y establecimientos comerciales del país.
Impacto en los inventarios comerciales
La retirada abrupta de estos productos del mercado representa pérdidas económicas potenciales para los importadores, distribuidores y comerciantes particulares que pagaron previamente por las mercancías. Ante este escenario, las instituciones estatales correspondientes estudian la forma de proceder con los inventarios existentes y el tratamiento económico que recibirán los comerciantes afectados.
A pesar de las afectaciones comerciales planteadas por los vendedores, las autoridades del Ministerio del Comercio Interior aclararon que las consideraciones económicas no modificarán la prohibición sanitaria establecida. Yalina Garbey Rivera, directora de Protección al Consumidor del Mincin, explicó que los inspectores supervisarán de cerca las existencias disponibles en la red comercial para garantizar el cumplimiento de la norma.
Antecedentes de intoxicaciones graves
La decisión de prohibir estas bebidas estuvo precedida por varios episodios de intoxicación aguda detectados en diferentes provincias del país. Uno de los antecedentes ocurrió durante el mes de agosto en la provincia de Sancti Spíritus, donde cinco jóvenes mayores de 18 años sufrieron daños severos a la salud tras consumir más de dos latas de estas bebidas junto con otros productos alcohólicos. Uno de los afectados requirió atención especializada en una sala de terapia intensiva.
Paralelamente, La Habana registró otro caso de intoxicación alcohólica vinculada específicamente al consumo de la marca Shaka. En este episodio, una paciente ingresó en el servicio de cuidados intensivos y permanecía en estado grave al momento de anunciarse la medida oficial. El Ministerio de Salud Pública reconoció la existencia de otros reportes con síntomas similares en el territorio nacional.
Análisis de laboratorio y grupos de riesgo
Ante la alarma generada por los ingresos hospitalarios, las autoridades sanitarias sometieron el producto a nuevos análisis de laboratorio para comprobar sus componentes. La viceministra Carilda Peña García descartó que la retirada del mercado respondiera al descubrimiento de ingredientes ocultos, adulteraciones o irregularidades en la fórmula declarada por los fabricantes cuando obtuvieron el registro sanitario en el año 2023.
La funcionaria aseguró públicamente que “la lata contiene lo que declara el fabricante”. La preocupación principal de los especialistas radica en los riesgos fisiológicos derivados de combinar cafeína y taurina con alcohol, una mezcla que puede enmascarar la percepción del cansancio y propiciar un consumo excesivo. Las autoridades sanitarias señalaron que los jóvenes, las embarazadas y las personas con patologías previas figuran entre los grupos más vulnerables ante los efectos cardiorespiratorios de estos productos.

