La opositora cubana Rosa María Payá anunció que el próximo 3 de noviembre se darán a conocer el equipo de trabajo y la estrategia para una eventual transición democrática en Cuba, una iniciativa vinculada al Acuerdo de Liberación suscrito por organizaciones opositoras.
El anuncio tuvo lugar en Madrid, durante la entrega del XIII Premio de la Libertad de la fundación española FAES, que Payá comparte con Yulia Navalnaya, viuda del opositor ruso Alexei Navalni, y la activista iraní Masih Alinejad.
«Quiero invitarlos a todos, el próximo 3 de noviembre, en esta misma ciudad (…), a participar en la presentación del equipo, del plan, de las capacidades construidas y en construcción para la transición en Cuba», expresó.
La activista aseguró que las organizaciones democráticas cubanas trabajan para preparar una alternativa que abarque desde la reorganización política y la celebración de elecciones libres hasta la recuperación económica y la atención de la emergencia humanitaria. También recordó a su padre, el opositor Oswaldo Payá, y afirmó que el país se encuentra ante un posible cambio histórico.
Durante su intervención, pidió respaldo a Estados Unidos y a la comunidad internacional, al considerar que el apoyo exterior será importante para impulsar una transformación política en la Isla.
«En la isla y en el exilio estamos convencidos de que la única manera de superar esta catástrofe humanitaria es saliendo de la dictadura, y nos estamos dejando la vida en ello», afirmó.
Payá describió una situación marcada, según sus declaraciones, por el aumento de la pobreza, la criminalidad y las dificultades para acceder a alimentos, medicamentos, electricidad y agua potable. También sostuvo que en 2025 murieron en Cuba el doble de personas de las que nacieron y que el 94% de la población vive por debajo del índice de pobreza extrema.
La opositora defendió que el propósito de su movimiento no consiste únicamente en sustituir a quienes gobiernan, sino en devolver a los ciudadanos la capacidad de decidir el futuro del país.
«Cuba no es su dictadura». «Cuba es su pueblo. Una nación que vive dentro y vive fuera de la isla», manifestó.
En su mensaje también se dirigió a España, donde agradeció el respaldo del expresidente José María Aznar, y llamó a las autoridades españolas a utilizar su influencia en Europa para apoyar un proceso de democratización en Cuba.
«España tiene ante sí otra oportunidad histórica», aseguró, al pedir que el país europeo acompañe a los cubanos en un eventual proceso de transición.
Payá reconoció que la reconstrucción institucional y económica implicaría grandes desafíos, pero defendió la capacidad de los cubanos dentro y fuera de la Isla para afrontarlos. «Mi generación quiere construir la democracia. No queremos que nuestros hijos hereden nuestra lucha. Queremos que hereden una Cuba libre», expresó.
La presentación anunciada para noviembre está vinculada al Acuerdo de Liberación, firmado el 2 de marzo en Miami por varias organizaciones opositoras, entre ellas la Asamblea de la Resistencia Cubana y Pasos de Cambio, y ratificado en Madrid en mayo.
El documento propone una hoja de ruta que contempla la atención inmediata de las necesidades básicas, la liberación de los presos políticos, el restablecimiento de las libertades fundamentales y un periodo provisional de gobierno que conduzca a elecciones generales.
El plan también prevé comisiones especializadas en áreas como seguridad, recuperación económica, salud, educación y justicia. Según el acuerdo, la transición incluiría la reconstrucción de las instituciones y el desmantelamiento del sistema político actual, aunque el documento no establece una fecha concreta ni la duración del eventual gobierno provisional.
Payá cerró su intervención apelando a la memoria de quienes lucharon por un cambio político en Cuba y expresó su convicción de que el país podría acercarse a una nueva etapa.

