La crisis de combustible sigue complicando los viajes hacia Cuba. Diez aeropuertos internacionales de la Isla mantienen vigente la advertencia de que no disponen de Jet A-1, el combustible utilizado habitualmente por los aviones comerciales, y la restricción se prolongará al menos hasta el 1 de octubre.
Los avisos aeronáuticos, conocidos como NOTAM, están publicados por la Empresa Cubana de Navegación Aérea (ECNA). En el caso del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, el NOTAM A3054/26 permanece activo desde el 31 de agosto y establece de manera explícita: “JET A1 FUEL NOT AVBL”, es decir, combustible Jet A-1 no disponible. Su vigencia termina, por ahora, a las 04:00 UTC del 1 de octubre.
El problema alcanza a La Habana, Varadero, Cienfuegos, Santa Clara, Camagüey, Cayo Coco, Holguín, Santiago de Cuba, Manzanillo y Cayo Largo. Los avisos actuales sustituyen a notificaciones anteriores, por lo que no se trata de una incidencia puntual, sino de una restricción que Cuba ha ido prorrogando durante meses.
¿Significa que dejarán de volar aviones a Cuba?
No necesariamente. Que un aeropuerto no disponga de Jet A-1 no significa automáticamente que esté cerrado. Las aerolíneas pueden cargar suficiente combustible antes de llegar a Cuba, reducir determinadas operaciones o realizar una escala técnica en otro país para repostar. Sin embargo, estas alternativas aumentan los costos y complican considerablemente la planificación de las rutas.
Precisamente, la falta de combustible ya había provocado desde comienzos de 2026 cambios importantes en la conectividad aérea de la Isla. Varias compañías tuvieron que recurrir a cancelaciones, escalas técnicas o modificaciones de sus vuelos hacia Cuba.
La crisis llegó a un punto en que al menos once aerolíneas internacionales habían suspendido operaciones hacia Cuba durante 2026, entre ellas compañías de mercados tan importantes para el turismo cubano como Canadá, Europa y Rusia.
Iberia y las aerolíneas canadienses, entre las grandes ausencias
Uno de los golpes más visibles ha sido el de Iberia. La compañía española suspendió su ruta directa entre Madrid y La Habana y posteriormente aplazó hasta junio de 2027 su posible regreso a Cuba, en medio de las dificultades operativas provocadas por la crisis energética.
También se han visto afectadas compañías canadienses como Air Canada, WestJet y Air Transat. Esta última calculó recientemente en unos 35 millones de dólares la caída de ingresos vinculada a la reducción de sus operaciones cubanas. La suspensión de vuelos a Cuba tuvo un impacto considerable en las cuentas de Air Transat.
El combustible de aviación es especialmente delicado para las compañías porque un vuelo debe despegar con reservas suficientes no solo para completar la ruta prevista, sino también para afrontar desvíos, esperas y posibles aterrizajes en aeropuertos alternativos.
Más problemas previstos en el aeropuerto de La Habana
La falta de Jet A-1 no es la única incidencia programada en el José Martí. Otro NOTAM establece que el aeropuerto habanero estará cerrado entre las 23:00 UTC del 21 de septiembre y las 06:40 UTC del 22 de septiembre debido a trabajos con personal y equipos dentro de la instalación.
Para los pasajeros, la recomendación práctica sigue siendo comprobar directamente con la aerolínea el estado de cada vuelo antes de acudir al aeropuerto, especialmente porque las limitaciones de combustible pueden provocar cambios operativos que no necesariamente implican el cierre completo de las terminales.
La fecha del 1 de octubre tampoco garantiza que el suministro vaya a normalizarse ese día. Los avisos anteriores han sido sustituidos sucesivamente por otros nuevos, por lo que habrá que esperar para saber si esta vez desaparece la restricción o si Cuba vuelve a extenderla.

