Una avería en el centro colector de Canasí redujo el flujo de gas natural hacia La Habana y hacia plantas de generación eléctrica del occidente cubano, en medio de la crisis de servicios básicos que atraviesa la isla.
Una nueva avería en el sistema de suministro de gas afectó este fin de semana a siete municipios de La Habana, en medio de la crisis de servicios básicos que atraviesa Cuba. La falla ocurrió el domingo 9 de agosto en el centro colector de Canasí y redujo el flujo de gas natural destinado tanto a la producción de gas manufacturado en la capital como a plantas de generación eléctrica del occidente del país, informaron CUPET y la Empresa de Gas Manufacturado.
Los municipios afectados fueron Habana Vieja, Centro Habana, Plaza de la Revolución, Cerro, 10 de Octubre, Playa y Marianao, precisó la Empresa de Gas Manufacturado. La avería se localizó en el sistema del centro colector de Canasí, perteneciente a la Empresa de Perforación y Extracción de Petróleo y Gas, y redujo de forma considerable el volumen de gas natural que llega a las instalaciones productoras de la capital.
La misma infraestructura suministra combustible a plantas de generación eléctrica del occidente cubano, por lo que la incidencia tuvo consecuencias más allá del servicio doméstico. Para los hogares que dependen del gas manufacturado para cocinar, la interrupción se sumó a los extensos apagones que ya afectan a buena parte del país.
Técnicos de CUPET trabajaron junto con la Empresa de Perforación y Extracción de Petróleo y Gas para resolver el desperfecto. En un primer momento, las autoridades calcularon que el servicio podría restablecerse durante la mañana del lunes 11 de agosto, pero una actualización posterior indicó que la avería quedó solucionada antes de ese plazo.
La normalización, no obstante, avanza de manera gradual, ya que el sistema debe recuperar primero los niveles necesarios de flujo antes de que el gas llegue de forma estable a todos los hogares de los municipios afectados.
La nueva interrupción se suma a una serie de fallas recientes en la infraestructura energética cubana, que combinan apagones prolongados, escasez de combustible y deterioro de las redes de distribución. El 7 de agosto se había reportado ya un alza en las tarifas del gas manufacturado que golpeará las facturas a partir de septiembre, y a finales de julio ocurrió otro corte total de gas que afectó a siete municipios habaneros durante seis horas.





