La influencer cubana Sayu Domínguez, hija del prestigioso pintor Nelson Domínguez, sorprendió a sus seguidores al mostrar el comienzo de un proceso que transformará una de las señas más reconocibles de su imagen: sus tatuajes. La joven publicó un video mientras se sometía a una sesión de eliminación con láser y dejó claro que la experiencia estuvo lejos de ser sencilla.
En las imágenes, grabadas en su casa, aparece su propia madre manejando el equipo con el que comenzó a tratar uno de los diseños. Antes del procedimiento, Sayu recibió anestesia en la zona, pero aun así contó que sintió mucho dolor. “Sufrí mucho, mi gente, pero ya comencé”, escribió al compartir el reel, que acumuló miles de reacciones.
Domínguez es conocida por llevar buena parte del cuerpo cubierto con tinta. En su estilo destacan composiciones inspiradas en la estética japonesa y zonas trabajadas con la técnica blackout, caracterizada por grandes extensiones de negro sólido. Esa apariencia, construida durante años, se convirtió en un elemento distintivo de sus fotos, videos y colaboraciones digitales.
La publicación no aclara cuántos tatuajes pretende eliminar, si desea retirarlos por completo o cuántas sesiones necesitará. Tampoco ofrece detalles sobre el equipo utilizado ni sobre la preparación técnica para realizar el tratamiento. Por ahora, lo comprobable es que empezó por una parte de uno de sus diseños, no que vaya a borrar toda la tinta de su cuerpo.
El momento coincide con el giro personal y espiritual que la creadora ha mostrado abiertamente durante los últimos años. En su biografía de Instagram se presenta como “La Hija de Dios” y buena parte de su contenido reciente está relacionado con su fe cristiana. Sin embargo, Sayu no afirmó en este video que la religión sea la única razón detrás de su decisión.
Su actividad religiosa no se ha limitado a mensajes frente a la cámara. En mayo de 2026 compartió imágenes de una jornada de evangelización en El Diezmero, en La Habana, mientras otras publicaciones la muestran participando con grupos de iglesia y llevando su mensaje a barrios de la capital.
Nacida en Japón, Sayu Domínguez Yoshida es hija del reconocido pintor, grabador y escultor cubano Nelson Domínguez y de la periodista y empresaria japonesa Sayuri Yoshida. Su padre, una figura destacada de las artes visuales en Cuba, recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas. Ese cruce de raíces cubanas y japonesas también forma parte de la identidad pública de la influencer.
Con alrededor de 516.000 seguidores en Instagram al cierre de esta nota, Sayu ha construido una comunidad que sigue tanto sus reseñas y vlogs como los episodios más personales de su vida. La reacción ante el procedimiento fue mayoritariamente de apoyo, aunque también despertó curiosidad entre quienes asocian sus tatuajes con la imagen que la hizo reconocible. El reel superaba las 13.000 reacciones, una señal del interés que genera cualquier cambio visible en la imagen de la creadora.
En junio, la joven también llamó la atención al publicar desde un apagón y denunciar las difíciles condiciones de vida en Cuba. Habló de cortes eléctricos prolongados, alimentos perdidos y salarios insuficientes, y resumió su frustración con una frase directa: “Esto no es vida”. Aquella intervención mostró una faceta más crítica, alejada del contenido habitual de estilo de vida.
Ahora, el inicio de la eliminación de sus tatuajes abre otra etapa en su presencia pública. Más que una ruptura explicada con una sola causa, el video refleja una decisión todavía en desarrollo. Sayu ha prometido mostrar su proceso, y sus seguidores ya esperan saber hasta dónde llegará el cambio y cómo evolucionará una transformación que, según ella misma comprobó, será lenta y dolorosa.





