A dos meses del nacimiento de su hijo Koa, Isabella Ladera continúa compartiendo con sus seguidores cómo ha sido su recuperación después del embarazo y el parto. La influencer venezolana mostró recientemente nuevos avances de su proceso y dejó claro que está retomando poco a poco sus rutinas.
A través de sus historias de Instagram, Isabella recuperó una fotografía que se había tomado semanas atrás frente al espejo de su vestidor, vestida con ropa deportiva. Junto a la imagen preguntó a sus seguidoras: «¿recuerdas cuando puse esta foto?», proponiéndoles comparar aquel momento con su estado actual.

En otra publicación mostró su torso en ropa interior y escribió «así vamossss». Además, compartió un enlace para «entrenar conmigo », dando a entender que ya comenzó a incorporar nuevamente el ejercicio, aunque de manera progresiva.

La venezolana ha convertido su recuperación en un proceso público desde el nacimiento de Koa, ocurrido el 11 de julio en Miami. El pequeño nació en casa, mediante un parto humanizado en agua y sin anestesia, después de 26 horas de trabajo de parto. Es su primer hijo junto al modelo e influencer peruano Hugo García.
Desde los primeros días posteriores al nacimiento, Isabella optó por mostrar los cambios que experimentaba su cuerpo sin intentar ocultarlos. Una de sus primeras publicaciones posparto estuvo acompañada por la frase «así me veo, hermanas», dejando claro que no tenía intención de apresurarse para recuperar su figura previa al embarazo.

Su regreso al ejercicio también estaba previsto. Isabella había explicado que esperaría entre seis y siete semanas después del parto para comenzar nuevamente a entrenar, con ejercicios adaptados a esta etapa y sin utilizar cargas de peso. Finalmente, siguió el plazo que se había marcado y comenzó a retomar la actividad física gradualmente.
La misma actitud mantuvo durante el embarazo. En aquel momento reveló que había ganado más de 20 kilos, pero aseguró que el aumento de peso nunca fue una preocupación para ella: «yo nunca me preocupé por mi peso, a mí solo me importa que mi bebé esté bien».
Ahora, con Koa en casa y sintiéndose nuevamente con más energía, Isabella resume su evolución con un mensaje que mantiene la filosofía que ha mostrado desde el embarazo: «Así vamos. Yo estoy en la mía porque en la de otro me atraso. Qué mágica es la mujer».

