La NTSB revela los nombres de las víctimas y confirma que los pilotos ya fueron dados de alta, mientras avanza la investigación sobre la velocidad y el punto de aterrizaje del Boeing 767
La investigación sobre el accidente del avión de carga de Amazon Prime Air en el Aeropuerto Internacional de Miami sumó este martes nuevos detalles clave: las autoridades identificaron a las cinco personas que murieron el domingo y confirmaron que los dos pilotos de la aeronave ya fueron dados de alta tras el siniestro que mantiene cerradas dos de las cuatro pistas del aeropuerto.
La Oficina del Alguacil de Miami-Dade identificó a las víctimas fatales como Rolando Alemán, de 55 años; Yoel Rodríguez Naranjo, de 53; Julio C. Pineda, de 75; Carlos Acosta Fajardo, de 53, y Javierkis Reyes Quevedo, de 47. Los cinco viajaban en una camioneta Ford Econoline blanca, modelo 2012, propiedad de Professional Ocean Service Corp., una contratista de limpieza de aerolíneas, cuando el avión la impactó tras salirse de la pista.
La jefa de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), Jennifer Homendy, explicó en conferencia de prensa que, al aterrizar, la aeronave se salió de la pista 30, chocó contra varios equipos de navegación y posteriormente impactó la camioneta, que transportaba a siete personas. Además de los cinco fallecidos, dos ocupantes permanecen hospitalizados: Eugenio Corredor y Ridoel Averhoff Díaz, de 32 años, en condición crítica, mientras que Roosevelt Sebastián Perdomo Torres, de 36, se reporta estable, según la alguacil Rosie Cordero Stutz.
Los dos pilotos del vuelo, identificados como Jaime Felipe Silva Molina, de 37 años, y su copiloto Joseph Carol, de 55, sufrieron heridas leves y ya fueron dados de alta del hospital, informaron las autoridades este martes.
Cómo ocurrió el accidente
El Boeing 767-300, operado por la aerolínea de carga 21 Air con sede en Carolina del Norte bajo contrato con Amazon Prime Air, llegó procedente de San Juan, Puerto Rico, en lo que era su tercer vuelo del día. Poco antes de las dos de la tarde del domingo, la aeronave no logró detenerse dentro de la pista y se desplazó cerca de 400 metros más allá del pavimento hacia una zona de césped, cruzando una vía utilizada por trabajadores de bodegas y empresas cercanas al aeropuerto.
En su trayectoria, el avión derribó equipos de navegación, impactó la camioneta de la empresa de limpieza, atravesó una cerca perimetral, chocó contra un Toyota Corolla Cross sobre la avenida Northwest 67 y finalmente golpeó otra valla que separa un área de estacionamiento de vehículos autónomos Tesla, antes de incendiarse. Homendy describió la escena como de «devastación total».
Los investigadores federales examinan varias hipótesis sobre la causa del accidente, entre ellas si la aeronave tocó pista más tarde de lo debido dentro de la zona de aterrizaje, el desempeño de los frenos y la velocidad al momento del contacto con el pavimento. También se analizan las condiciones climáticas: se reportaron nubes de tormenta oscuras y vientos fuertes al momento del aterrizaje, aunque sin lluvia en el instante del impacto.
Expertos en aviación citados por medios estadounidenses, entre ellos la exinspectora general del Departamento de Transporte, Mary Schiavo, señalaron que los videos del aterrizaje muestran al avión «flotando» sobre la pista durante un tiempo prolongado sin la posición de nariz adecuada, lo que habría reducido el margen disponible para frenar. Un posible viento de cola también figura entre los factores que los investigadores no descartan.
Homendy adelantó que la NTSB divulgaría más información este martes, incluyendo posiblemente datos sobre la velocidad de la aeronave extraídos de la caja negra y el grabador de datos de vuelo.
Impacto en las operaciones del aeropuerto
El accidente obligó al cierre de dos de las cuatro pistas del Aeropuerto Internacional de Miami, que permanecían inoperativas hasta el lunes. El domingo se registraron 160 cancelaciones de vuelos y más de 300 retrasos; el lunes se sumaron al menos 69 cancelaciones adicionales hasta media tarde, con demoras generalizadas en todo el aeropuerto.
Según reportes locales, MIA no cuenta con sistemas de frenado de emergencia por lecho de materiales («arresting systems»), instalados en más de 120 aeropuertos del país, aunque el aeropuerto cumple con la normativa federal gracias a una zona de seguridad de 1,000 pies al final de las pistas.
La aeronave siniestrada tenía 32 años de antigüedad. Fue construida originalmente como avión de pasajeros, operó comercialmente por más de dos décadas bajo distintos propietarios —incluida una etapa de propiedad rusa— y fue convertida para uso de carga en 2015.
Amazon, a través de un comunicado, expresó: «Estamos consternados al saber que cinco personas perdieron la vida en el incidente de hoy», y se comprometió a cooperar con las investigaciones en curso de la NTSB y la Administración Federal de Aviación (FAA).
La investigación sobre las causas del accidente podría extenderse por meses, como es habitual en este tipo de siniestros, mientras la NTSB continúa analizando los registros de vuelo, las condiciones de la pista y el historial de mantenimiento de la aeronave.





