Félix Lázaro Aldama Gihon, un cubano de 56 años que perdió su residencia permanente legal al ser condenado a 20 años de prisión por apuñalar mortalmente a su novia, fue arrestado el pasado 10 de julio por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) en Louisville, Kentucky.
Aldama Gihon, que tiene una orden de expulsión definitiva desde 2019, fue detenido por la unidad de Operaciones de Ejecución y Remoción (ERO) de ICE Chicago, con presencia operativa en Louisville, y actualmente se encuentra bajo un proceso legal que debe concluir con su deportación.
“El 10 de julio, nuestro equipo de operaciones de fugitivos en Kentucky detuvo a Félix Lázaro Aldama Gihon, ciudadano cubano y exresidente permanente legal. ¡Con una orden de expulsión definitiva de 2019, será deportado!”, escribió en su cuenta oficial en X la oficina de ERO en Chicago.
@EROChicago, Louisville fugitive operations team located and arrested Felix Lazaro Aldama-Gihon, 56, a criminal illegal alien from Cuba July 10. Aldama was previously convicted of manslaughter. pic.twitter.com/3vT6RF7ciN
— ICE Chicago (@EROChicago) July 24, 2026
“Nuestro equipo trabaja arduamente todos los días para localizar a los extranjeros ilegales con antecedentes penales”, afirmó en X José Aguirre, director adjunto interino de operaciones de campo de ICE en Louisville.
“Gracias a la tenacidad de nuestros agentes, esta persona violenta está tras las rejas, la comunidad está más segura y hemos contribuido a que se haga justicia”, señaló.
Aldama Gihon apuñaló a su novia hasta dejarla sin vida, tras lo cual un tribunal lo declaró culpable de homicidio en primer grado y le impuso una sentencia de dos décadas de cárcel.
Tras cumplir la condena, el cubano perdió automáticamente su estatus migratorio como residente permanente legal, lo que es consecuencia directa de una condena por delito grave bajo la ley de inmigración estadounidense.
Posteriormente, un tribunal de inmigración emitió una orden de expulsión definitiva en su contra.
Su caso se suma a una serie de arrestos y deportaciones de cubanos con antecedentes penales llevados a cabo por ICE en los últimos meses.





