A simple vista, el vuelo podría confundirse con cualquier conexión regular entre Miami y la capital cubana. Sin embargo, a bordo viajaban hombres y mujeres esposados, trasladados tras haber pasado meses bajo custodia de inmigración en territorio estadounidense. La cámara captó cómo, ya en tierra, los agentes retiraban las esposas antes de que los pasajeros descendieran, mientras algunos apenas podían contener el llanto. Otros, en cambio, expresaban cierto alivio por poner fin a la incertidumbre de los centros de detención.