La Termoeléctrica Antonio Guiteras, la mayor unidad de generación eléctrica de Cuba y una de las principales responsables de la inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), fue reconocida por las autoridades del Partido Comunista por su “cumplimiento del deber durante la etapa conmemorativa del 26 de Julio”.
El reconocimiento ha sido blanco de burlas entre los cubanos porque solo en lo que va de 2026, la planta ha registrado cerca de una veintena de salidas del SEN por averías y trabajos de mantenimiento, afectando de forma reiterada el suministro eléctrico en todo el país y contribuyendo a prolongados apagones.
La distinción llega en el marco de la celebración del 26 de julio y del reconocimiento a Matanzas como provincia «destacada», mientras la ciudad como toda Cuba enfrenta cortes de electricidad casi diarios, deficiencias en los servicios públicos y una profunda crisis económica.
La Antonio Guiteras ha sido premiada en varias ocasiones coincidiendo con su inestabilidad y desempeño.
El pasado mes de abril fue declarada, por quinta ocasión, «Vanguardia Nacional», cuando la instalación atravesaba uno de los períodos más críticos de su historia reciente debido a las constantes averías e interrupciones.
En lugar de rendir cuentas por el deterioro del sistema eléctrico, el régimen cubano continúa premiando instalaciones que son el mejor ejemplo del fracaso de una infraestructura envejecida y sin inversiones suficientes, al tiempo que millones de cubanos sufren apagones y una precaria calidad de vida.
La escena resume una de las mayores contradicciones de la Cuba actual: una de las centrales más inestables del país recibe honores oficiales mientras buena parte de la población permanece a oscuras.
La crisis eléctrica cubana ha alcanzado niveles sin precedentes. En las jornadas de mayor demanda, el déficit de generación ha superado los 2.000 megavatios, obligando a la Unión Eléctrica a desconectar simultáneamente a más del 70 % del país. En varias provincias los apagones han superado las 20 horas diarias y, durante los colapsos nacionales del SEN registrados este año, numerosos territorios permanecieron sin servicio eléctrico durante varios días.

























