La publicación de Dayana García, que muestra a sus hijos durmiendo en el suelo por el calor, acumuló casi 18,000 reacciones y se convirtió en otro termómetro claro del agotamiento social en Cuba.
En un grupo de Facebook, una madre cubana publicó una foto de sus hijos durmiendo en el suelo y escribió una frase que en pocas horas recorrió todas las redes: «Tenemos el récord Guinness en aguantar». Dayana García no necesitó más palabras. Su publicación acumula casi 26,000 reacciones y más de 1,900 comentarios, convirtiéndose en el termómetro más preciso del agotamiento colectivo de un país que lleva meses sobreviviendo apagones de entre 20 y 25 horas diarias.

Las cifras detrás del grito
La crisis eléctrica en Cuba alcanzó en mayo de 2026 un déficit histórico de 2,174 megavatios, dejando al 70% de la población sin luz de manera simultánea. En Matanzas, algunos municipios reportaron interrupciones de hasta 85 horas seguidas. La termoeléctrica Antonio Guiteras, la de mayor capacidad del país, acumuló múltiples averías que agravaron el colapso del sistema. El 87% de los acueductos cubanos depende de la red eléctrica, lo que dejó a cerca de 2.7 millones de personas sin acceso regular a agua potable.
Los efectos en la vida cotidiana son imposibles de disimular. Una madre describió en los comentarios de la publicación de García que su hijo de nueve años no puede dormir y se baña a medianoche con agua fría. Otra escribió que la situación es «criminal». En los comentarios se repite un argumento que la propia García señaló con crudeza: «Si el cubano se uniera, fuéramos libres en menos de 72 horas».
El descontento desborda las redes y llega a las calles
El Observatorio Cubano de Conflictos documentó más de 1,300 protestas en mayo de 2026, la cifra más alta registrada desde las manifestaciones del 11 de julio de 2021. El descontento se ha materializado en cacerolazos y barricadas en al menos 12 municipios habaneros, y en Santiago de Cuba, donde se registraron al menos 109 protestas solo en junio, la frustración llegó hasta las propias congas del Día de San Pedro, que este año fueron escoltadas por un masivo operativo policial.
En ese ambiente, el testimonio de Dayana García conectó con algo más profundo que el malestar por los apagones: la sensación de que el umbral del aguante ya fue cruzado hace tiempo. «¿Hasta cuándo?», preguntó la madre al final de su publicación. La respuesta llegó en forma de miles de comentarios que decían lo mismo con palabras distintas: ya no más.

















