Elogian actitud de médico cienfueguero ante incendio en Hospital: «Fue el 1ro que organizó todo y el último en irse»
Un incendio registrado en la noche del 14 de abril en el Hospital General Universitario Dr. Gustavo Aldereguía Lima, de Cienfuegos, provocó una evacuación masiva de pacientes y obligó a activar los protocolos de emergencia en una de las principales instituciones sanitarias de la provincia. Reportes oficiales sitúan el siniestro alrededor de las 9:00 p.m. en el sótano del segundo piso, entre la Unidad de Cuidados Intensivos clínica y la sala de psiquiatría, en el área comprendida entre las torres 3 y 4. El fuego afectó el circuito eléctrico de emergencia, pero no dejó fallecidos ni lesionados.
Según el periódico 5 de Septiembre, en el momento del incendio había 311 pacientes hospitalizados. De ellos, 31 fueron reubicados en otras instituciones de salud y otros 79 trasladados a zonas más seguras dentro del propio hospital. Entre los ingresados había más de 12 pacientes en estado crítico, incluidos ocho ventilados, mientras que áreas sensibles como parto, preparto, neonatología, angiología, la UCI clínica y la UCI quirúrgica sufrieron afectaciones asociadas al daño eléctrico.
La respuesta fue lo suficientemente rápida como para evitar una tragedia mayor. El Cuerpo de Bomberos extinguió las llamas en unos 20 minutos, mientras el personal sanitario y estudiantes de Ciencias Médicas participaron en los traslados y la reorganización de servicios. El viceministro de Salud Pública, Julio Guerra Izquierdo, afirmó que la actuación del personal del centro fue “excelente” y destacó que, gracias a la activación de los planes previstos, no hubo pérdida de vidas humanas pese a la complejidad de mover neonatos, pacientes ventilados y enfermos graves en plena emergencia.
En medio de ese contexto comenzaron a circular testimonios de reconocimiento hacia el doctor Alberto Jorge Fernández, identificado en publicaciones en redes sociales como jefe del equipo de guardia del área materna aquella noche. Una de esas versiones, difundida por la página “Las Cosas de Fernanda”, lo describe como la persona que dio la orden inmediata de evacuar hacia el parqueo del hospital, organizó la atención prioritaria a neonatos y ancianos, dispuso el traslado de una paciente en trabajo de parto a una zona segura y fue “la última persona en descender del segundo piso”, después de comprobar que no quedara nadie atrás. Ese relato no aparece por ahora en una nota oficial con su nombre, pero sí encaja con las descripciones institucionales sobre una respuesta interna rápida y organizada.

La misma secuencia de hechos quedó parcialmente reflejada en la cobertura posterior del propio medio local. 5 de Septiembre contó que, en plena emergencia, una embarazada llamada Annia Marielis Seguí Dueñas fue trasladada al llamado Código Rojo y allí dio a luz a una niña sana, en medio del humo, la tensión y el movimiento de enfermeras y médicos. Esa historia refuerza la dimensión humana de una noche en la que el hospital siguió funcionando aun bajo condiciones extremas.
Perlavisión informó al día siguiente que el hospital reanudó sus actividades asistenciales, mientras continuaban las labores para restablecer por completo el servicio eléctrico en las zonas dañadas. La directora general del centro, Ling Denisse Santeriro Pérez, confirmó que las medidas de protección se activaron tan pronto se detectó el humo en la parte baja de la instalación y que fueron evacuados hacia áreas seguras neonatos, embarazadas, pacientes graves y ventilados.
En contraste con estas triunfantes declaraciones, una publicación del youtuber Yamil Cuélla ofrece otra arista de los acontecimientos. Según detalló en su perfil de Facebook, la evacuación tuvo su cuota de atropello ya que «ni camilla ni sillón de ruedas tiene el hospital» y «solo un elevador funciona».
Por ahora, las causas exactas del incendio siguen bajo investigación. Las primeras versiones oficiales apuntan a un cortocircuito en áreas bajas del hospital, mientras una comisión del Ministerio del Interior trabaja en la determinación del origen del siniestro. Lo que ya quedó claro, según los reportes publicados y los testimonios difundidos en redes, es que la reacción del personal evitó un desenlace mucho peor en una noche límite para el sistema de salud cienfueguero.




















