El mandatario cubano Miguel Díaz-Canel aseguró que su cargo está “a disposición del pueblo cubano”, en medio de la creciente crisis energética y social que atraviesa el país.
» Mi continuidad o la de cualquier otra persona que en determinado momento tenga una responsabilidad de este nivel en nuestro país, depende del pueblo. Y depende también de los representantes de ese pueblo en la Asamblea Nacional del Poder Popular, no de Estados Unidos»; dijo en entrevista con La Jornada.
En ese contexto, reconoció el malestar existente: “En medio de esa situación, de esa complejidad, existe insatisfacción. Nadie puede estar feliz viviendo todo eso”.
No obstante, aseguró que el gobierno no es el responsable de la crisis: “Hay que comprender que el culpable no es la revolución ni es el gobierno cubano. El gobierno cubano no trabaja para molestar al pueblo”.
Según afirmó, las autoridades “trabajan para buscar soluciones en medio de esta situación tan compleja” y subrayó una “vocación humanista”, insistiendo en que “somos parte de ese pueblo”.
El gobernante atribuyó las dificultades al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, que calificó como “un recrudecimiento” y “una acción de guerra contra el pueblo cubano”.
Asimismo, denunció una “intoxicación mediática” que —según dijo— busca “capitalizar lo que pueden ser manifestaciones de protesta contra el gobierno”.
Sobre el descontento ciudadano, explicó que responde principalmente a problemas concretos como los apagones prolongados: “La mayoría de las personas insatisfechas lo están porque tienen una problemática”.
Díaz-Canel dijo que los cubanos, quienes han protagonizado fuertes protestas por los apagones, incluso llegaron incendiar partes de las sede del PCC en Morón, “van a las instituciones del partido, del gobierno, del país. Van a las instituciones que los representan. Tienen confianza en esas instituciones”.
Añadió que en esos espacios “los dirigentes les dan la cara, les explican” la situación y que, “donde se puede, se trata de atenuar”, incluso con participación de la población.
Sobre las conversaciones con la administración de Trump, indicó: «En estos momentos, ha existido una conversación entre funcionarios cubanos y funcionarios del Departamento de Estado, la cual fue facilitada por factores internacionales.
«Estos procesos son muy sensibles. Tienen que ver con las relaciones y los vínculos bilaterales entre los países, con toda la historia de incomprensiones», dijo.





















