Al hijo de Raúl Rivero lo han detenido por el asesinato de su padre, quien fue hallado enterrado en un monte de Buey Arriba, provincia de Granma.
El caso del asesinato de Raúl Rivero, un hombre residente en la comunidad de Banco Arriba, municipio Buey Arriba, en la provincia de Granma, ha dado un giro tras la detención de dos sospechosos, entre ellos el propio hijo de la víctima.
El crimen salió a la luz días atrás luego de que familiares denunciaran en redes sociales la desaparición del hombre, cuya búsqueda se prolongó durante más de dos semanas. Posteriormente se confirmó que Rivero había sido asesinado y enterrado en una zona rural para ocultar el cadáver, un hecho que causó conmoción entre vecinos y usuarios en redes sociales.
De acuerdo con información difundida esta semana por el medio digital Cuballama Noticias, la familia comenzó a pedir ayuda para localizarlo tras perder contacto con él. La denuncia inicial fue publicada por una familiar en Facebook, lo que activó mensajes de apoyo y llamados a encontrarlo. Días después se supo que el hombre había sido víctima de un crimen y que su cuerpo había sido ocultado en el monte.
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Ahora han surgido nuevos detalles sobre el caso. Según información divulgada por la página Nio Reportando un Crimen, uno de los presuntos implicados se habría entregado a las autoridades. Se trata de Yunior Hernández Cabrera, quien figura entre los sospechosos del asesinato.

La misma fuente señala que la policía también detuvo a Raidel Rivero Paredes, hijo de la víctima, quien actualmente se encuentra bajo investigación en relación con el crimen, muy posiblemente porque Hernández Cabrera lo habría incriminado al ser interrogado.
Datos citados por ese sitio, atribuidos a testimonios de familiares y vecinos, indican que especialistas forenses habrían determinado que Raúl Rivero llevaba aproximadamente un mes fallecido. Según esa estimación, la muerte habría ocurrido alrededor del 28 de enero, mientras su familia continuaba buscándolo sin imaginar que el crimen se había producido semanas antes.
Las versiones que circulan en la comunidad apuntan a un acto extremadamente violento. De acuerdo con esos testimonios, el hombre habría sido asfixiado con un alambre, luego le colocaron una bolsa en la cabeza y finalmente su cuerpo fue introducido en un saco y enterrado en una finca presuntamente vinculada a familiares de uno de los implicados.
Vecinos también aseguran que uno de los sospechosos participó en los días posteriores en la búsqueda del desaparecido, mostrando preocupación por su paradero, lo que ha incrementado la indignación tras conocerse las detenciones.
Hasta el momento las autoridades cubanas no han publicado un informe oficial completo sobre el caso ni han confirmado públicamente las circunstancias exactas del asesinato.
Mientras continúan las investigaciones, familiares y residentes de Buey Arriba exigen justicia por la muerte de Raúl Rivero, un crimen que ha sacudido a esa comunidad rural de la provincia de Granma. Entre los comentarios, circulan frases de gente que no lo conocía, pero se conmovió con el hecho y la presunta participación del hijo en su asesinato; como también el expresado por una sobrina que dijo:
«Descansa en paz, mi tío. No te merecías algo así».



















