La página «Verdades a Través del Móvil«, afín al oficialismo camagüeyano, anunció este jueves la captura de los autores del violento asalto a un custodio en la Avenida de la Libertad de Camagüey.
El problema llegó en los propios comentarios de la publicación: decenas de seguidores —los mismos que pedían «cadena perpetua» y felicitaban a los «Héroes de Azul»— señalaron que los detenidos que aparecen en la foto no coinciden con las personas captadas en el video de las cámaras de seguridad que días antes había circulado masivamente en redes.
Según la publicación oficial, efectivos de la PNR actuaron con rapidez, registraron la vivienda de los implicados, recuperaron el cuchillo utilizado y todos los objetos sustraídos. El texto, escrito en el tono triunfalista habitual de estas páginas, celebra «la eficacia y entrega de nuestros uniformados» y concluye con el ya conocido sello de «Tolerancia Cero».
Lo que no calcularon fue la reacción de su propia audiencia.
«El que se vio en la cámara de seguridad no está ahí», escribió una seguidora. «Allí no había ninguna niña, y había un negro… ninguno se parece, por Dios», apuntó otra. «Papi en serio, dime que esa foto es inventada, mira la foto de la cámara de seguridad y ahora mira lo que pusiste», escribió un usuario que adjuntó una captura comparativa. Los comentarios en esa línea se cuentan por decenas, algunos acompañados de imágenes del video original para contrastar.
El video que circuló antes del anuncio oficial mostraba al menos tres hombres, uno de ellos de piel negra, atacando al custodio con un arma blanca en plena vía pública. Ese hombre no aparece en ninguno de los detenidos presentados por la página. Tampoco hay rastro del individuo descrito por varios comentaristas como «el del pelo amarillo». La mujer que aparece entre los capturados, en cambio, no figura en ninguna de las grabaciones que la ciudadanía compartió.
Algunos usuarios intentaron racionalizar la discrepancia — «pueden ser una banda, el del video habló y echó a los otros pa’lante» — pero la mayoría no se conformó con esa explicación. «Eso es mentira», fue la respuesta más repetida, escrita por personas que en el mismo comentario pedían cárcel para los culpables reales.
No es un fenómeno nuevo. En Cuba, los anuncios de capturas policiales por presión mediática tienen un historial de inconsistencias que la ciudadanía ha aprendido a leer entre líneas. Lo notable de este caso es que la desconfianza no vino de páginas opositoras ni de la prensa independiente: emergió en tiempo real, en la sección de comentarios de la propia publicación oficial, de boca de los mismos vecinos que habían exigido justicia a gritos.
La pregunta que nadie en «Verdades a Través del Móvil» respondió sigue abierta: ¿dónde está el muchacho que aparece en el video?





















