Dos crímenes brutales sacuden a Cuba: un cochero fue apuñalado por la espalda en Camarioca, Cárdenas, y Giovanni Graverán murió a martillazos en su casa de Luyanó, La Habana. Ambos presuntos asesinos fueron capturados, pero las familias y la ciudadanía claman por justicia y exigen el endurecimiento de las penas ante la escalada de violencia en el país.
Yosvany Graverán, conocido como "Chora Azul", falleció en el Hospital Calixto García de La Habana tras ser brutalmente agredido a martillazos dentro de su propia vivienda en la barriada de Luyanó, municipio 10 de Octubre. El presunto agresor, identificado como Carlos Martínez, continúa prófugo. El caso fue reportado y confirmado por la plataforma Nio Reportando un Crimen.
La muerte de un joven en Perico, Matanzas, se suma a otros hechos violentos reportados en La Habana y Guantánamo en las últimas horas, todos conocidos inicialmente a través de redes sociales y sin información oficial inmediata.
El hecho generó una cadena de reacciones en las redes sociales, viralizadas con la etiqueta #JusticiaParaMichel. Usuarios, conocidos y desconocidos, compartieron el mensaje hasta que la causa pasó de la indignación privada al reclamo público. La detención de “El Moro” marca el principio de un proceso que muchos esperan no quede en el silencio de los expedientes cubanos, sino que termine con una sanción ejemplar.
Ambos están señalados como autores materiales del asesinato de Lester Leal y Luardys Agulle Jiménez, jóvenes muy conocidos en la ciudad. A raíz del crimen, también fue arrestado Yoslayny de la Rosa Rodríguez, propietario de la moto que habrían utilizado los agresores para huir del lugar. Aunque no participó directamente en el asesinato, enfrenta cargos por complicidad, al facilitar la fuga de los responsables.