Rusia se prepara para enviar crudo y cargamentos de combustible a Cuba “en un futuro cercano”, según reportó Reuters el 12 de febrero de 2026 citando al diario Izvestia y a fuentes de la embajada rusa en La Habana. La información se produce mientras la isla atraviesa una escasez severa de combustible, un cuadro que, de acuerdo con el reporte, se ha agravado por medidas de Estados Unidos orientadas a cortar el acceso de Cuba a suministros petroleros.
El despacho de Reuters señala que Cuba ha llegado a advertir a aerolíneas internacionales que el combustible de aviación ya no estaría disponible en el país, un indicador de la velocidad con la que se ha deteriorado la situación logística. La nota recuerda además que Cuba dependía históricamente de Venezuela para parte importante de sus necesidades —incluido combustible para aviación— y que, según Reuters, no recibe crudo o productos refinados de su principal aliado desde mediados de diciembre, en el contexto de acciones estadounidenses para bloquear exportaciones venezolanas.
Izvestia, siempre según Reuters, citó a un diplomático de la embajada rusa indicando que el suministro se prevé como “ayuda humanitaria”. El texto también ubica un antecedente concreto: la última vez que Rusia suministró petróleo a Cuba fue en febrero de 2025, cuando entregó un cargamento de 100.000 toneladas métricas, dato que sirve de referencia para medir la irregularidad y el peso político de estos envíos.
En el plano político, el reporte indica que Rusia ha descrito como “crítica” la situación del combustible en Cuba y ha acusado a Estados Unidos de intentar “asfixiar” la economía de la isla. Además, Reuters agrega que Rusia expresó su oposición a cualquier forma de intervención militar y manifestó solidaridad tanto con Cuba como con Venezuela.
Este anuncio se conoce en un momento en que el impacto de la crisis energética ya se refleja también en el turismo y la conectividad aérea. En una nota separada, Reuters informó el 11 de febrero que autoridades rusas planificaban vuelos para repatriar turistas desde Cuba y luego suspender operaciones de aerolíneas rusas, precisamente por la falta de combustible de aviación en la isla.

















