La tranquilidad en las redes sociales de Ultrack duró poco. El reconocido creador de contenido cubano se vio obligado a salir al frente de una nueva polémica luego de que una internauta dejara un comentario malintencionado en el que insinuaba que su pareja, Claudia Artiles, se dedicaba a «facturar» a expensas de aparecer en videos con Victoria, una de las hijas del influencer.
Fiel a su estilo directo y sin filtros, Ultrack recurrió a sus perfiles en redes sociales para enviar un mensaje contundente y dar por terminada la controversia. Visiblemente molesto por los señalamientos hacia su núcleo familiar, el youtuber defendió la dinámica de su hogar dejando claro quién tiene la última palabra: «Las hijas mías hacen video con Claudia porque me sale la pi*** a mí, porque son mis hijas y yo las autorizo que hagan video».
El descargo del creador digital no terminó ahí. Para despejar cualquier duda sobre el consentimiento legal y moral en la exposición de las menores, reafirmó su rol protector y su autoridad como padre. Con total firmeza, subrayó: «Al que le moleste que se preocupe por sus hijos, las mías, las dos, tienen autorización para grabar con Claudia, del padre».
Para aquellos detractores que insisten en cuestionar el bienestar de las niñas en el entorno digital, el influencer lanzó un desafío directo, invitándolos a llevar sus inquietudes a las instancias legales correspondientes si de verdad creían tener la razón: «A la persona que le moleste esto, vaya y dele las quejas al Children and Family para que quede como una estúpida o un estúpido».
Durante su intervención, Ultrack apeló al sentido común y explicó la naturalidad con la que funciona su familia ensamblada. Argumentó que, de la misma manera en que él comparte contenido junto a Marlito —el hijo de Claudia—, es totalmente normal que ella interactúe frente a las cámaras con Victoria y Libertad. Sobre este punto, reflexionó: «Lo digo porque yo sé que hay personas que ahora cuando vean algún video de Claudia y mi hija, como mismo yo hago videos con Marlito, van a tener este tipo de preocupación. No entiendo por qué». Asimismo, ofreció su propia teoría sobre las motivaciones de sus críticos, sentenciando que «Debe ser que sus vidas son bien mediocres para estar metiéndose en lo que no le importa».
Lamentablemente, esta no es la primera vez que el influencer tiene que lidiar con la intromisión pública en su vida privada. Ya en marzo de 2025, Ultrack protagonizó un episodio similar donde tuvo que aclarar públicamente que contaba con el aval de ambos progenitores para que las menores participaran en las publicaciones de Artiles.
A pesar del mal rato, la respuesta de su comunidad virtual fue inmediata y abrumadoramente positiva. Sus seguidores cerraron filas en torno a la familia, inundando la publicación con mensajes de apoyo. Expresiones como «Se tenía que decir y se dijo» o «Nada de malo tiene que Clau haga videos con las niñas, qué gente más loca» dominaron la sección de comentarios, mientras que otra usuaria sintetizó el sentir colectivo concluyendo que «La gente siempre anda llevando vidas ajenas».





