A medida que la isla enfrenta esta "crisis dentro de la crisis", como la describió el periodista Estefano Tamburrini, el éxodo masivo continúa. Más de 850,000 cubanos han emigrado desde 2022, lo que equivale al 18 % de la población. Con un déficit fiscal de -33 % y una deuda pública que supera los 18,000 millones de dólares, la recuperación parece cada vez más lejana.
La señal más reciente se dio en La Habana en medio de una Cuba en penumbras: cuatro potentes generadores eléctricos serán entregados desde Moscú a Cuba el 23 de noviembre debido a la crisis energética, dijo el jefe del Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia, Alexander Kurenkov, quien se encuentra en la Isla.
La protesta, como sucede en la gran mayoría de los países civilizados, se está convirtiendo en Cuba en la manera que tienen los ciudadanos de exigir sus derechos y de manifestar su malestar al gobierno, que más temprano que tarde tendrá que asimilar porque, sin duda, no puede llevar a casi todo un país tras las rejas.
El gobierno de Díaz- Canel ha facilitado la creación de empresas y negocios privados aunque no ha dejado de criticar el funcionamiento de estos establecimientos a veces de forma más solapada, otras de forma más directa.
Amigos de la familia informaron que el infante fue llevado al hospital por la gravedad de su enfermedad pero los médicos no pudieron intubarlo debido a que la institución no contaba con la energía suficiente para proceder al tratamiento y brindarle respiración asistida con los equipos de emergencia necesarios para salvarle la vida.
Muchos cubanos dependen prácticamente de la ayuda de los vecinos o de la gente en la calle para sobrevivir en medio de apagones interminables que, en su mayoría, afectan a la población más vulnerable.