Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, llegó este miércoles 28 de octubre a Miami junto a su esposa y sus dos hijas, después de abandonar Brasil en secreto y desobedecer una orden judicial que le prohibía salir del país. Su llegada a Estados Unidos, a bordo de un avión privado, ocurre apenas tres días después de perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
El senador brasileño aterrizó alrededor de las 9:23 de la mañana, hora de Miami, en el Aeropuerto Ejecutivo de Opa-locka. Las imágenes de su desembarco confirmaron el desenlace de una fuga que durante horas estuvo rodeada de rumores, informaciones contradictorias y especulaciones sobre su verdadero paradero.
El episodio resulta especialmente llamativo porque, apenas el lunes, Bolsonaro había asegurado públicamente que no pensaba abandonar Brasil y que cumpliría las disposiciones judiciales. Menos de 48 horas después, se encontraba en territorio estadounidense.
La ruta de escape: de Brasil a Miami, pasando por Argentina y Ecuador
La salida de Bolsonaro no ocurrió mediante un vuelo comercial desde territorio brasileño. El político atravesó por tierra la frontera con Argentina durante la noche del martes 27 de octubre, acompañado de su esposa, Fernanda, y sus hijas, Carolina y Luiza.
Las autoridades migratorias argentinas confirmaron que la familia cruzó el Puente Internacional Tancredo Neves, que conecta Brasil con la provincia argentina de Misiones, alrededor de las 10:50 de la noche. Los cuatro presentaron documentación válida y su entrada fue registrada sin incidentes.
Poco después, abordaron un avión privado operado por la compañía Baires Fly, que partió desde Puerto Iguazú hacia Guayaquil, Ecuador. Desde allí continuaron hasta Miami en un Gulfstream G400, completando una ruta que evitó regresar al espacio aéreo brasileño.
La operación puso fin a varias horas de incertidumbre, durante las cuales algunos aliados habían afirmado que Bolsonaro ya se encontraba en Estados Unidos cuando todavía permanecía en Brasil.
¿Por qué escapó Flávio Bolsonaro de Brasil?
El viaje ocurrió después de que el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal de Brasil, ordenara al senador entregar sus pasaportes ordinario y diplomático en un plazo de 24 horas, además de prohibirle abandonar el territorio nacional.
La medida está relacionada con una investigación por presunto lavado de dinero en la que aparece vinculado el abogado Willer Tomaz. Bolsonaro ha rechazado las acusaciones y sostiene que las actuaciones judiciales en su contra tienen motivaciones políticas.
Sin embargo, el senador no entregó los documentos dentro del plazo establecido y salió del país pese a la prohibición. Su conducta podría complicar su situación judicial, aunque todavía no está claro qué nuevas medidas adoptarán las autoridades brasileñas.
La fuga también representa un giro inesperado después de la derrota electoral de Bolsonaro frente a Lula, quien consiguió el 51,79 % de los votos frente al 48,21 % de su adversario en la segunda vuelta del domingo 25 de octubre.
Flávio se había negado a reconocer inicialmente el resultado y cuestionó la transparencia del proceso electoral. Su propio partido, el Liberal, terminó reconociendo la victoria del mandatario izquierdista.
Trump le abre las puertas de Estados Unidos y Lula reacciona
La llegada de Bolsonaro a Miami cuenta con el respaldo de la administración de Donald Trump. Un alto funcionario del Departamento de Estado confirmó que el Gobierno estadounidense concedería visados al senador y a su familia para permitirles entrar al país.
El propio Trump manifestó su aprobación cuando fue consultado sobre la llegada del político brasileño. También expresó simpatía por la familia Bolsonaro y volvió a cuestionar el trato judicial recibido por el expresidente Jair Bolsonaro.
Por su parte, Lula calificó de vergonzosa la salida de su rival y cuestionó que abandonara Brasil en lugar de defenderse ante la Justicia. El episodio amenaza con aumentar las tensiones entre Brasilia y Washington, que ya habían marcado la campaña presidencial brasileña.
La historia también recuerda los pasos de Jair Bolsonaro, quien viajó a Florida después de perder las elecciones de 2022 frente a Lula. El expresidente regresó posteriormente a Brasil y terminó condenado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado.
En Cuba, la victoria de Lula también ha provocado reacciones políticas. Miguel Díaz-Canel felicitó al mandatario brasileño por su reelección, mientras numerosos cubanos aprovecharon el mensaje para reclamar elecciones plurales en la Isla.
Por ahora, el futuro inmediato de Flávio Bolsonaro sigue siendo incierto. Aunque Washington ha autorizado su entrada, no se ha confirmado públicamente que haya obtenido asilo político, ni está claro cómo responderá la Justicia brasileña a su salida del país en desafío a una orden judicial.

