Un adolescente de 13 años perdió la vida este domingo al ser alcanzado por una descarga eléctrica durante una tormenta en la comunidad de Santa María, próxima a la ciudad de Las Tunas. En el trágico incidente, otros dos menores que lo acompañaban resultaron heridos y fueron trasladados al Hospital Pediátrico del municipio cabecera, donde se reportan fuera de peligro, según la información compartida por el perfil de Facebook Radar del Tiempo y atribuida a Oyer Carcases.
El fatal desenlace ocurrió mientras los tres niños intentaban guarecerse de las inclemencias del clima debajo de un árbol, una práctica sumamente peligrosa. Tras el lamentable suceso, el Hospital Pediátrico Docente José Ramón Martínez Álvarez, ubicado en Artemisa, extendió sus condolencias a la familia y subrayó la importancia de la prevención con una clara advertencia: «Este hecho nos recuerda que las tormentas eléctricas son un riesgo real y debemos protegernos siempre».
La institución fue enfática al pedir a la población que «Evita refugiarte bajo árboles», recomendando en su lugar, mediante un comunicado integrado, mantenerse alejado de postes, cables y estructuras metálicas, buscar resguardo en espacios cerrados y seguros, e instruir a los menores sobre estos peligros. En este sentido, reafirmaron su postura oficial: «En el Hospital Pediátrico José Ramón Martínez reafirmamos nuestro compromiso con la educación preventiva», presentándose además como los «guardianes de la salud de los niños artemiseños». Los expertos en meteorología también sugieren aplicar la regla 30/30, que dicta buscar refugio inmediato si transcurren menos de 30 segundos entre el relámpago y el trueno, y aguardar al menos 30 minutos tras el último estruendo antes de salir.
El fenómeno tomó por sorpresa a muchos vecinos, pues la actividad eléctrica inició cuando apenas llovía. En las redes sociales, un usuario comentó: «Ayer, cuando cayó el trueno grande, no estaba aún lloviznando ni nada; fue un trueno seco. Todos los años pasan estas cosas lamentables». Otro testimonio añadió: «Yo estaba en el patio recogiendo ropa porque apenas estaba lloviznando cuando cayó el tremendo trueno ese. ¡Qué susto! En mi barrio acabó con varios equipos eléctricos».
La noticia generó una oleada de solidaridad y reabrió el debate sobre la concientización infantil. Un internauta señaló: «Qué tristeza, el desconocimiento los traicionó. Mis condolencias para familiares y amigos y pronta recuperación para los dos hospitalizados». En la misma línea, alguien más escribió: «Pobre chico. Quizás no sabían que estar ahí era peligroso».
Otras madres compartieron en las plataformas digitales sus experiencias cotidianas al lidiar con la incomprensión de los niños ante estas amenazas climáticas. «Ellos se molestan cuando los entramos porque está tronando, porque con esa edad no entienden y solo quieren jugar, pero esta es la prueba de que se hace lo correcto», relató una usuaria, mientras otra confesó: «Yo regañé a mi hijo ayer, no quería entrar a casa y se molestó, pero mamá siempre sabe cómo precaver. Ahora le mostraré esta noticia».
Las descargas eléctricas representan la principal causa de muerte por fenómenos naturales en la Isla, superando incluso a los huracanes. Estadísticas del Instituto de Meteorología (INSMET) revelan que entre 1987 y 2023, los rayos provocaron 1.892 decesos, promediando 51 víctimas anuales, con picos de mortalidad en junio, julio y agosto. Este drama en Santa María engrosa una dolorosa lista reciente que incluye la muerte en junio de 2025 de dos adolescentes de 13 y 16 años en Bauta, Artemisa, y el fallecimiento en agosto de ese mismo año de tres menores en Manicaragua, Villa Clara, además de un hombre en Mayabeque en marzo de 2026.





