El sospechoso enfrenta 11 cargos de intento de asesinato en segundo grado por el ataque ocurrido cerca del estadio de Florida A&M, en Tallahassee. Entre las víctimas hay un niño de 11 años y una persona que permanece en estado crítico.
La Policía de Tallahassee, capital de Florida, anunció este lunes 26 de octubre la detención de un adolescente de 15 años presuntamente involucrado en el tiroteo que dejó 12 personas heridas, entre ellas seis menores de edad, la noche del sábado en las inmediaciones de la Universidad Agrícola y Mecánica de Florida (Florida A&M).
El detenido fue identificado como Anthony Rivers III, quien enfrenta 11 cargos de intento de asesinato en segundo grado y otro por posesión de un arma de fuego por parte de un delincuente juvenil, según informó el Departamento de Policía de Tallahassee (TPD).
El arresto se produjo el domingo 25 de octubre, después de que los investigadores analizaran evidencias relacionadas con el ataque, ocurrido alrededor de las 8:00 de la noche del sábado en la intersección de las calles Perry y Manatee, a pocos pasos del estadio Bragg Memorial.
Las autoridades señalaron que una pelea entre personas que se conocían habría precedido los disparos. Los investigadores consideran que la confrontación desencadenó el tiroteo, aunque ninguno de los heridos parece haber sido el objetivo directo de los agresores.
La Policía advirtió que la investigación continúa abierta y que podrían producirse nuevas detenciones.
Seis menores entre los heridos, uno de ellos de apenas 11 años
El tiroteo dejó 12 personas lesionadas, de las cuales 11 sufrieron heridas de bala. La duodécima víctima se lastimó un tobillo mientras intentaba escapar de los disparos.
Según el jefe de Policía de Tallahassee, Lawrence Revell, entre los afectados hay seis adultos y seis menores de edad. La víctima más joven tiene apenas 11 años.
Al menos tres de los heridos sufrieron lesiones graves y uno se encontraba en estado crítico, de acuerdo con los reportes divulgados por las autoridades.
En una actualización difundida el domingo por la mañana, la Policía indicó que cinco de los afectados habían recibido el alta hospitalaria, mientras que otros seis permanecían ingresados y uno continuaba en condición crítica.
Revell también señaló que una de las víctimas posiblemente era estudiante de Florida A&M. Otra de las personas afectadas fue identificada como la abuela de uno de los heridos, quien se lesionó al intentar ponerse a salvo.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado fallecidos como consecuencia del ataque.
El tiroteo ocurrió después de un partido de fútbol americano universitario
El ataque se registró durante el fin de semana de celebraciones de bienvenida (homecoming) de Florida A&M, una de las universidades históricamente afroamericanas más reconocidas de Estados Unidos.
Horas antes, los Rattlers de Florida A&M habían disputado un partido de fútbol americano contra los Golden Lions de la Universidad de Arkansas en Pine Bluff, que terminó con victoria de los visitantes por 31-28.
El encuentro comenzó a las 3:00 de la tarde y finalizó aproximadamente a las 6:00, unas dos horas antes del tiroteo.
La intersección de Perry y Manatee se encuentra muy cerca del estadio Bragg Memorial, donde se habían congregado miles de aficionados y miembros de la comunidad universitaria.
El ataque provocó escenas de pánico entre quienes todavía permanecían en los alrededores después de las celebraciones.
Sin embargo, las autoridades no han establecido que el tiroteo estuviera directamente relacionado con el partido o con alguna actividad oficial organizada por la universidad.
Florida A&M confirmó que los hechos ocurrieron fuera del campus y aseguró que sus instalaciones permanecían seguras. La institución pidió a estudiantes y trabajadores evitar la zona mientras avanzaban las investigaciones.
Los agentes auxiliaron a las víctimas mientras todavía había peligro
El jefe de Policía Lawrence Revell explicó que unos 24 agentes se encontraban desplegados en los alrededores como parte del dispositivo de seguridad organizado para el fin de semana universitario.
Cuando comenzaron los disparos, varios policías acudieron inmediatamente al lugar, aunque todavía se desconocía la ubicación del agresor y no se había asegurado la zona.
Algunos agentes cargaron a personas heridas para alejarlas del peligro y facilitar su traslado a centros hospitalarios.
Revell destacó la actuación de los oficiales, que intervinieron mientras todavía existía la posibilidad de nuevos disparos.
El jefe policial también expresó su consternación por la presencia de niños entre los lesionados y aseguró que el departamento trabajaría para esclarecer las circunstancias del ataque.
Tras la detención anunciada este lunes, Revell subrayó que el arresto constituye un avance importante, pero que la investigación está lejos de concluir.
La Policía agradeció la colaboración de los ciudadanos que han proporcionado fotografías, grabaciones y otros indicios que ayudaron a identificar al sospechoso.
La investigación continúa y podría haber más detenidos
Los detectives de la Unidad de Crímenes Violentos de Tallahassee trabajan para determinar cómo comenzó la pelea, quiénes participaron en ella y por qué se produjo el tiroteo.
La principal hipótesis apunta a una disputa entre personas que se conocían previamente. Sin embargo, las autoridades consideran que los heridos fueron víctimas circunstanciales y no los objetivos específicos del ataque.
Aunque Anthony Rivers III fue detenido el domingo, los investigadores no descartan la implicación de otras personas ni la presentación de cargos adicionales.
La Policía habilitó una línea especial para recibir información relacionada con el incidente: 850-891-4610. También pueden comunicarse de manera anónima con Crime Solvers al 850-574-TIPS.
Quienes tengan fotografías, videos u otras evidencias digitales pueden enviarlas mediante el portal de recepción de pruebas de la Policía de Tallahassee.
El tiroteo dejó empañado un fin de semana tradicionalmente festivo para Florida A&M y provocó una nueva preocupación por la violencia armada en espacios donde se congregan familias, estudiantes y menores de edad.
Nota de verificación: la detención y los 11 cargos están confirmados por la propia Policía de Tallahassee en su actualización del 26 de octubre. La investigación sigue abierta y la responsabilidad penal del adolescente deberá determinarse judicialmente.

