El cubanoamericano Daniel García Carrera, conocido como Daniel Sikkema, fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos por organizar el asesinato de su esposo, el reconocido galerista neoyorquino Brent Sikkema, durante una millonaria disputa de divorcio. El crimen ocurrió en Brasil en enero de 2024 y fue ejecutado por otro ciudadano cubano, quien apuñaló 18 veces a la víctima.
La sentencia fue dictada el miércoles 4 de noviembre por el juez federal Edgardo Ramos, en Nueva York, después de que un jurado declarara culpable a García Carrera, de 56 años, de asesinato por encargo y conspiración para cometer ese delito. La condena incluye además cinco años de libertad supervisada.
El fallo pone fin a una de las etapas judiciales de un caso que comenzó como una tragedia en el mundo del arte contemporáneo y terminó destapando una conspiración marcada por el dinero, las relaciones personales y la participación de varios cubanos.
Un divorcio millonario que terminó en asesinato
García Carrera, nacido en Esmeralda, Camagüey, en 1970, había emigrado a España en 1998 antes de establecerse en Estados Unidos. Allí construyó una nueva vida junto a Brent Sikkema, un influyente galerista que representaba a reconocidos artistas internacionales y con quien contrajo matrimonio en 2013.
Sin embargo, la relación terminó deteriorándose hasta desembocar en un complicado proceso de separación que comenzó en 2022. La pareja compartía un hijo y mantenía importantes desacuerdos económicos relacionados con el divorcio.
La acusación sostuvo que Brent había apartado a Daniel de su testamento y rechazado un acuerdo de separación de seis millones de dólares. Los investigadores concluyeron que García Carrera consideraba que podría obtener mayores beneficios económicos si su esposo moría antes de que concluyera el divorcio.
Fue entonces cuando, de acuerdo con las pruebas judiciales, comenzó a organizar el asesinato con ayuda de Alejandro Triana Prevez, otro cubano que había trabajado como guardaespaldas del galerista.
Como había informado anteriormente Cuballama sobre las acusaciones contra Daniel Sikkema, la investigación estableció que el plan comenzó a gestarse en 2023, cuando el acusado ofreció dinero para acabar con la vida de quien todavía era su esposo.
Once transferencias, llamadas secretas y 18 puñaladas
La madrugada del 14 de enero de 2024, Triana Prevez entró en la residencia que Brent Sikkema tenía en Río de Janeiro y lo atacó con un arma blanca. El galerista, de 75 años, recibió 18 puñaladas y murió como consecuencia de las heridas.
Uno de los elementos decisivos del juicio fueron las comunicaciones mantenidas entre los dos cubanos. Minutos después del asesinato, Triana realizó varias llamadas a un número telefónico secreto que ambos habían acordado utilizar para coordinar el plan.
Poco después, García Carrera transfirió 5.000 dólares al ejecutor del crimen, con la promesa de realizar nuevos pagos. Los investigadores también documentaron once transferencias realizadas durante la conspiración al sicario y a una persona con la que este mantenía una relación sentimental en Cuba.
Para ocultar el origen de los fondos, Daniel utilizó las identidades de familiares, amigos y empleados que desconocían el verdadero propósito de las operaciones. La acusación presentó estas maniobras como parte de un plan deliberado para evitar que los pagos pudieran relacionarse directamente con él.
Las investigaciones brasileñas también señalaron que Triana habría recibido la promesa de cobrar 200.000 dólares por el asesinato, aunque los desembolsos identificados rondaban los 9.000 dólares.
La fiscalía estadounidense consideró probado que el acusado había manipulado a personas de su entorno durante meses para conseguir su objetivo. El jurado lo declaró culpable el 22 de mayo de 2026, tras un juicio que se prolongó durante dos semanas.
El sicario cubano todavía espera juicio en Brasil
Aunque Daniel Sikkema ya recibió su condena en Estados Unidos, la situación judicial de Alejandro Triana Prevez continúa abierta en Brasil. El presunto ejecutor material fue detenido el 18 de enero de 2024 en el estado de Minas Gerais, apenas cuatro días después del asesinato.
Triana enfrenta acusaciones de homicidio calificado y robo, mientras las autoridades brasileñas mantienen un proceso independiente del celebrado contra García Carrera en Nueva York.
Según los detalles del caso publicados por Cuballama en agosto de 2026, el juicio contra Triana está previsto para el 25 de febrero de 2027. La investigación brasileña señaló que el acusado habría vigilado durante unas 14 horas la vivienda del galerista antes de cometer el crimen.
Por su parte, García Carrera ha mantenido su inocencia. Su defensa sostuvo durante el proceso que Brent había muerto durante un robo y cuestionó que las pruebas demostraran suficientemente la contratación del asesino, mientras sus abogados han manifestado la intención de apelar.
La condena cierra así un capítulo decisivo de una historia que comenzó con un matrimonio vinculado a las altas esferas del arte neoyorquino y terminó con un asesinato en Brasil, una conspiración internacional y una sentencia de prisión perpetua para el cubano que ordenó el crimen.

