«Acabo de llegar a casa, gracias a todos por la solidaridad y la difusión de la arbitraria detención que sufrí esta mañana. Ese apoyo fue el que logró descorrer los cerrojos y abrir los barrotes». Con ese mensaje en X, Yoani Sánchez anunció el jueves por la noche que estaba libre, horas después de que la Seguridad del Estado se la llevara en La Habana.
La directora del diario independiente 14ymedio fue detenida el jueves por la mañana, poco después de salir de su casa en Nuevo Vedado, en el municipio Plaza de la Revolución. Según 14ymedio, había salido alrededor de las 9:30 a.m. tras avisar a sus colegas de que iba al mercado y volvía pronto.
Su esposo, el periodista Reinaldo Escobar, dijo a Martí Noticias que Sánchez llamó a la familia desde un teléfono prestado, porque el suyo no funcionaba, para avisar que iba camino a casa. En esa llamada le contó que las autoridades le imputan un presunto delito de «atentado contra el orden constitucional».
«Narraré el dolor» de los calabozos
La periodista anunció que este viernes contará lo ocurrido y que hablará de las personas que vio durante su detención. «Como periodista narraré el dolor y la total desprotección en la que viven los que no tienen visibilidad pública, a veces, ni siquiera tienen un móvil para denunciar lo que les ocurre», escribió.
El arresto provocó una condena inmediata en Washington. «El arresto esta mañana de la periodista cubana Yoani Sánchez forma parte de la campaña permanente del régimen cubano para aplastar a la prensa independiente», escribió en X Juan Pablo Segura, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental. «El régimen cubano demuestra su cobardía al recurrir a arrestos arbitrarios porque teme a la verdad», añadió.
Tres periodistas más en una semana
Segura recordó que Sánchez no fue la única. El lunes 2 de noviembre, la policía interceptó en plena calle a Adelth Bonne Gamboa, colaborador de CubaNet. «Lo trasladaron a una unidad policial, lo interrogaron, le quitaron sus equipos, lo multaron y lo amenazaron con la cárcel», contó a Martí Noticias Arailaisy Rosabal, del Observatorio Cubano de Libertad de Prensa y Expresión (OCLE).
Al día siguiente fue detenida Camila Acosta, también de CubaNet. Tras salir, explicó que le inutilizaron el teléfono y le entregaron un acta de advertencia por haber grabado, el 28 de octubre, a un agente que le impedía salir de su casa.
Henry Constantín, director de La Hora de Cuba, sigue en prisión preventiva desde mediados de septiembre en la cárcel de Kilo 7, en Camagüey, acusado de desobediencia. El propio OCLE contó en septiembre 134 violaciones a la libertad de expresión y prensa en la Isla, un 57,6 % más que un año antes.
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