Desde Bangui, la capital de la República Centroafricana, dos cubanos deportados por Estados Unidos grabaron un mensaje con un destinatario inesperado: Barack Obama. Yasmany Moreno y Yari Esperanza Toscano Gómez le pidieron al expresidente que interceda para que puedan volver al país donde, aseguran, vivieron y trabajaron durante años.
En el video, que difundió el periodista Mario J. Pentón, ambos celebraron la victoria demócrata en las elecciones de medio mandato, felicitaron al partido y pidieron que se comparta su mensaje. «Somos personas, somos humanos», dijeron, y pidieron a quien los escuche que piense que un familiar suyo podría estar en su lugar.
La petición incluye al resto de los cubanos del grupo. Según su relato, llegaron a la República Centroafricana sin documentos y sin una carta de deportación firmada que indicara ese destino.
«No somos criminales»
Moreno y Toscano Gómez insistieron en que no tienen condenas por delitos graves y reclamaron que se respete el debido proceso de cada deportado. Describieron su situación como crítica, aunque no detallaron dónde están alojados ni con qué recursos cuentan.
Los cubanos enviados a Bangui han denunciado antes que no tienen documentos, que sus movimientos están restringidos y que nadie les explica qué pasará con ellos. En agosto, CiberCuba contó que Yasmany Moreno había llegado a Estados Unidos en balsa en 2016 y que fue detenido por ICE en mayo de 2025, después de que le negaran la residencia.
Esposados 22 horas y sin saber el destino
De acuerdo con la agencia EFE, cuatro cubanos fueron enviados a finales de julio a la República Centroafricana dentro del programa de deportaciones a terceros países del Gobierno de Donald Trump. Los testimonios que recogió el diario El País describen un traslado en autobús hasta el aeropuerto y un embarque por la parte trasera del avión, con los migrantes esposados de pies, manos y cintura.
Según esos relatos, las esposas les impedían incluso rascarse la cara o ir al baño sin ayuda. El viaje duró unas 22 horas, con escalas en Senegal y Nigeria, donde bajaron otros deportados. Uno de los cubanos contó que creía que lo llevaban a Cuba y que se enteró de que iba a África cuando el avión llevaba más de dos horas en el aire.
El vuelo aterrizó en el Aeropuerto Internacional Bangui M’Poko la noche del 1 de agosto. Más de tres meses después, los dos cubanos siguen esperando una respuesta.

