La Habana se burló el viernes tras los comentarios hechos por Rubio y Trump. «Ahora Estados Unidos recurre al reclutamiento público para la CIA», escribió el vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossio en X. «Debe haber mucha desesperación o miseria dentro de la agencia para verse obligada a vender sus servicios como si fuera un tubo de pasta de dientes.»
Con su mensaje en redes sociales de este viernes el secretario de Estado Marco Rubio pareció dirigirse especialmente a funcionarios y altos cargos conectados con el poder en Cuba al instar a los cubanos que buscan un cambio político a cooperar «discretamente» con la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
«A aquellos que buscan crear un cambio positivo en Cuba: ahora es el momento» escribió en X el también Asesor de Seguridad Nacional del presidente Donald Trump.
«La decepción de promesas fallidas, la corrupción y las vidas privilegiadas de sólo unos pocos; aprovechen esta oportunidad para crear el cambio que desean a través de una asociación discreta con la CIA», exhortó Rubio a los cubanos poco después de que Trump lo mencionara durante un acto de campaña republicana a menos de dos semanas de las elecciones de medio término, en la ciudad floridana de Fort Myers.
Trump revivió el tema cubano en su discurso en respuesta a una pregunta gritada desde la multitud. «¿Quieren sabe qué pasa con Cuba?…Dame un respiro, dame un respiro…No te preocupes, nos encargaremos de Cuba al regresar de Irán» respondió.
«Haremos una pequeña escala…En realidad, lo que haremos con Cuba es pasar al regreso de Irán con esos hermosos barcos y que uno de ellos se detenga unos 50 metros de la costa. Levantarán las manos y luego enviaremos a Marco Rubio para cerrar el trato» prosiguió.
«Haremos que Marco se encargue.Ni siquiera tenemos que detenernos.Podríamos simplemente dejarlo ahí y él se encargará de resolverlo» dijo el republicano bajo la euforia de sus partidarios.»Capturamos y llevamos ante la justicia al dictador prófugo de Venezuela ,Nicolás Maduro, que ahora espera su juicio. Ganamos la guerra en un sólo día» recordó.
Para esa operación militar en enero, en la que murieron 32 guardaespaldas cubanos del mandatario chavista, EE.UU utilizó más de 150 aeronaves y un despliegue regional previo de una flota naval masiva y cerca de 12,000 tropas, portaviones incluidos, y buena parte de ellos ya pasaron tranquilamente cerca de las costas de Cuba hace unos meses de regreso a casa, a Irán o a otras partes del mundo.
En todo este tiempo Trump ha pasado en sus referencias al régimen desde «Cuba is the next», a «una Toma Amistosa de Cuba», a que «no creía se necesitara el ejército» mientras Rubio se encarga de poner en práctica una serie de sanciones contra dirigentes, funcionarios y entidades del régimen mientras se revela, por ambas orillas, una alternancia diplomática en la que se ha involucrado al nieto coronel de Raúl Castro como «el mensajero» de las ofertas.
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, a quien llamen «Raulito» y «El Cangrejo», hasta ahora no ha sido incluído en la lista de personajes castigados por la Administración Trump. No se pasa por alto que las nuevas alusiones a Cuba por parte de Trump y Rubio se escuchan en la antesala de las elecciones de medio término a la que también apuesta a un triunfo demócrata la cúpula del gobierno cubano , un contexto además en que propios republicanos han advertido de la pérdida de posibles votos entre la comunidad cubana.
Esta semana se conoció en La Florida que más de 130 expresos políticos cubanos de distintas generaciones, y varios de ellos con largas penas en las cárceles, suscribieron una declaración en la que exigen la liberación de todos los presos políticos y la despenalización del disenso como condiciones previas para cualquier negociación sobre el futuro de Cuba.
La declaración fue hecha pública en la sede de Brigada 2506, el contingente de exiliados cubanos de la invasión de Bahía de Cochinos,con el que se había reunido Trump en varias ocasiones en su primer mandato, la última vez en 2020.
Los firmantes se muestran dispuestos a participar en una solución negociada, pero distinguen entre un gobierno provisional de transición y un acuerdo que preserve el predominio de la actual élite gobernante cubana.
Por su parte el mensaje de Rubio animaba explícitamente a los cubanos a colaborar con la agencia de inteligencia estadounidense, pero no identificaba una operación específica ni explicaba en qué consistiría dicha cooperación.
«¿Y a qué teléfono llamo»? dijo irónicamente un cubano mientras tomaba un descanso en su traslado de un tanque de agua sobre una «chivichana» por la calzada habanera de El Cerro, enterado ya de los dichos de Rubio y la CIA.
Trump, por su lado, no proporcionó detalles sobre ningún acuerdo propuesto con Cuba ni indicó si sus declaraciones reflejaban un plan militar o diplomático real.
Según Euronews, la CIA ha publicado recomendaciones para los cubanos que desean cooperar con la agencia. La agencia aconseja no utilizar dispositivos ni conexiones a internet asociados a su identidad o lugar de trabajo, y «eliminar todo el software, aplicaciones y programas del dispositivo desde el que se pone en contacto con nosotros.»
La CIA pide a quienes deseen contactar que indiquen su ubicación principal, posición y «el tipo o nivel de acceso a la información de interés para nuestra organización.»
Centenares de comentarios diversos fueron insertados en la cuenta X del Secretario de Estado. «Es exactamente el anzuelo que ha convertido a cubanos en agentes dobles durante décadas» llamó la atención uno de ellos. «
Disculpe mientras pulo mi flamante nueva placa de «Socio discreto de la CIA»…escribió otro.
Hasta el momento el colaborador de la CIA más visible dentro de Cuba parece ser el jefe de la misión diplomática de EE.UU, Mike Hammer, en su contacto público con la gente en la calle y en sus hogares mientras el mensaje de Rubio parece realmente dirigido a «pejes gordos» y no tan gordos del castrismo y a sus parientes radicados en el exterior, sobre todo en el sur de La Florida.
Posiblemente es la primera vez que Rubio hace una mención explícita de la CIA como parte de la hoja de ruta conveniada directamente con Trump. No se descarta que la misma esté dirigida también a aumentar la desconfianza dentro de las propias filas de la contrainteligencia cubana en momentos en que se hace más visible la prominencia de un sector privado conectado a la clase gobernante que desmonta gradualmente los enunciados del desaparecido Comandante en Jefe.
El 14 de mayo de 2026 el actual director de la CIA, John Ratcliffe realizó una visita sorpresa e histórica a La Habana en la que sostuvo conversaciones con altos mandos de la inteligencia cubana, el ministro del Interior Lázaro Alvarez Casas y con «El Cangrejo».
Según trascendidos Ratcliffe llevó a la reunión a uno de los comandantes paramilitares de la operación que mató a 32 militares cubanos en Caracas.

