Vivía abiertamente como mujer en Miami; ahora se viste de hombre en África para sobrevivir en un país que solo reconoce como matrimonio, la unión entre un hombre y una mujer
Daniela Fuentes, de 32 años, fue deportada a Bangui sin documentos ni idea de su destino. Cuba ha aceptado su regreso, pero ella quiere pedir asilo, posiblemente en Canadá.
En Miami, Daniela Fuentes trabajaba en un salón de belleza y vivía abiertamente como mujer. En Bangui, la capital de la República Centroafricana, viste ropa de hombre, habla en voz baja y solo se pone la peluca encerrada en el baño. «Todo es difícil aquí porque tengo que esconder quién soy», contó a la agencia Associated Press esta cubana transgénero de 32 años, deportada por Estados Unidos a un país africano con el que no tiene ningún vínculo.
Fuentes vive en un complejo de apartamentos donde las autoridades centroafricanas alojan a los deportados llegados desde Estados Unidos. Comparte habitación con cuatro hombres cubanos que conocen su identidad y, según ella, la cuidan. «Me quitaron toda mi vida, todo lo que soy», lamentó, según la versión del reportaje publicada por Univision.
Sin papeles y sin poder trabajar
Los deportados pueden salir del complejo, pero los funcionarios les han recomendado hacerlo solo acompañados. No tienen pasaportes ni otros documentos de identidad, lo que les impide trabajar y podría causarles problemas con la policía. La Organización Internacional para las Migraciones les ha entregado alimentos, y el grupo ha reunido donaciones para comprar comida.
Yasmany Moreno, otro cubano deportado a Bangui, explicó que llegaron sin visados ni documentos que acreditaran su situación legal en el país. «No conozco este lugar, ni a la gente, ni el idioma, y no tengo idea de lo que me va a pasar», dijo Fuentes a AP.
Un documento de la embajada cubana citado en el reportaje muestra que Cuba autorizó su regreso. Ella, sin embargo, quiere solicitar asilo en otro país, posiblemente Canadá. No se ha informado de ninguna solicitud aceptada ni de una fecha de salida.
Un país que castiga el afecto en público
En la República Centroafricana, las relaciones entre personas del mismo sexo no son delito, pero el código penal castiga la “expresión pública de amor” entre ellas con penas de seis meses a dos años de prisión o multas de hasta 600,000 francos CFA. La Constitución de 2016 define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, y el país no reconoce legalmente el cambio de género ni tiene leyes contra la discriminación por orientación sexual o identidad de género.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha descrito en sus informes una discriminación social arraigada contra las personas LGBT en el país, donde muchos ciudadanos atribuyen la homosexualidad a la influencia occidental. La organización local Alternatives Centrafrique ha denunciado ante Naciones Unidas arrestos por acusaciones falsas de relaciones homosexuales y maltratos por parte de las fuerzas del orden, un contexto que, según su testimonio, obliga a Fuentes a ocultar su identidad fuera del baño donde se pone la peluca.
A ese país fue hacia donde fue deportada Daniela.
De La Lisa a Bangui
Fuentes creció en La Lisa, en La Habana, y salió de Cuba en 2023 por el acoso que sufría y por las dificultades económicas. Pasó siete meses en México y entró a Estados Unidos con una cita de CBP One. Se estableció en Miami.
Según su testimonio, pidió trasladar a Florida un caso migratorio abierto en Texas, pero no recibió respuesta. Faltó a una audiencia en ese estado y después fue detenida por agentes migratorios frente a un motel. Los registros públicos consultados por AP confirman que un juez ordenó su salida del país, aunque no detallan las circunstancias.
Durante la detención, denunció, la recluyeron con hombres, le quitaron la peluca y le dieron un uniforme masculino. Pasó por dos centros en Florida y luego por Texas, y dijo que solo supo que iba a África cuando llevaba unas cinco horas de vuelo. No tiene abogado. ICE no respondió a las preguntas de AP.
Más de 500 deportados a terceros países africanos
El gobierno estadounidense defiende la legalidad de deportar a personas a países que no son el suyo y asegura que obtiene garantías de que no serán perseguidas ni torturadas. Human Rights Watch publicó el 8 de octubre un informe según el cual más de 500 personas han sido enviadas desde enero de 2025 a países africanos distintos del suyo, entre ellos la República Centroafricana, Camerún, la República Democrática del Congo, Guinea Ecuatorial, Esuatini y Sudán del Sur. Al menos una docena eran personas LGBT enviadas a Estados que reprimen las relaciones entre personas del mismo sexo.
La organización afirmó que esta política «viola el derecho internacional de los derechos humanos» y busca usar el sufrimiento humano como elemento disuasorio de la migración. Bridget Crawford, directora legal de la organización Immigration Equality, dijo a AP que estos casos no son «errores burocráticos ni incidentes aislados».
Mientras tanto, Fuentes sigue en Bangui, sin documentos y sin saber cuándo podrá salir.
[FUENTES]
Associated Press, «Deported to Central African Republic, a transgender woman who lived openly in Miami is hiding again», https://ground.news/article/deported-to-central-african-republic-a-transgender-woman-who-lived-openly-in-miami-is-hiding-again
CiberCuba, «Cubana trans deportada de Miami a África sigue escondiendo su identidad y quiere pedir asilo en otro país», https://cibercuba.com/noticias/2026-10-13-u1-e13-s27061-nid342759-cubana-trans-deportada-miami-africa-sigue-escondiendo
LGBTQ Nation, «Trump deported a Cuban trans woman to a country she has no ties to. Now she fears for her life.», https://lgbtqnation.com/2026/10/deported-a-cuban-trans-woman-to-a-country-she-has-no-ties-to-now-she-fears-for-her-life
ARY News, «US expulsions to Africa ‘instrumentalise human suffering’: HRW», https://arynews.tv/us-expulsions-africa-instrumentalise-human-suffering-hrw

