Un liniero cubano perdió la vida y otro resultó gravemente herido en un accidente de trabajo ocurrido este viernes 11 de septiembre durante las labores de construcción de la nueva línea de salida del Parque Solar de Juraguá, municipio de Abreus, provincia de Cienfuegos.
A través de un comunicado publicado en Facebook, la Empresa Eléctrica de Cienfuegos confirmó el fallecimiento de Mario Vives Mesa, liniero eléctrico especializado, y la hospitalización de Ridier Molina León, compañero de la misma especialidad, ambos residentes en el municipio de Palmira.
Una fuente muy allegada a la familia declaró al activista Niover Licea, administrador de la página Nio reportando un crimen, que ambos compañeros estaban trabajando en el mismo poste, uno a cada lado, cuando presuntamente se partió un tensor y la estructura cayó.
De acuerdo con la versión extraoficial, el poste cayó sobre Vives, conocido cariñosamente como El Chino, y su compañero cayó violentamente al suelo, lo que le provocó una grave fractura en la pelvis y golpes en el rostro.
Licea detalló que Molina, conocido por sus allegados como El Ride, se encuentra intubado, en estado grave y bajo estricta vigilancia médica en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Provincial de Cienfuegos, donde fue intervenido quirúrgicamente.
Vives era vecino del barrio de Caño Hueso, en Palmira, donde era muy querido “por un pueblo entero”, como demuestran los emotivos mensajes que le dedicaron en redes sociales familiares, amigos, vecinos y compañeros de trabajo.
“Coño, tremendo hombre, mi pésame para esa familia”; “Siempre serás recordado como un excelente vecino y un maravilloso ser humano”; “EPD, buen hombre y padre de familia”; “Qué tristeza para esa familia y para sus dos hijos”; y “EPD, Chino, cariñoso, sonriente y alegre con todos”, lamentaron algunas personas cercanas al fallecido.

“El poblado de Juraguá, donde fueron atendidos los linieros, se suma a su dolor, ya que fuimos muy solidarios. El pueblo cooperó con sueros, agujas, guantes y todo el calor humano”, afirmó Osney Fernández al enviar sus condolencias por la muerte de Vives y desear “rápida recuperación para el joven grave”. Según su testimonio, sus compañeros de trabajo “no los abandonaron ni un solo momento”.
Personas cercanas a ambos linieros afirmaron que eran “como hermanos inseparables”.
El trágico accidente ocurre apenas una semana después del fallecimiento de Edisvey Rolando Pérez Rodríguez, un liniero de 32 años que integraba la brigada enviada de Sancti Spíritus a La Habana para realizar trabajos de mantenimiento.

