Tras rozar el triunfo en el certamen Miss Cuba durante el año 2025, la talentosa Lisbeth Fernández decidió reescribir su destino en los concursos de belleza cambiando de nación para competir.
La modelo, quien el año pasado ostentó la banda de Pinar del Río (título en manos de la influencer Daniela Reyes para la edición de 2026), sorprendió al clasificar dentro del codiciado Top 20 en la reciente edición de Miss USA luciendo la banda de Miss Montana. Su ingreso a esta etapa se logró mediante un ‘open casting’, un sistema directo que evalúa a las candidatas frente a un jurado independiente sin necesidad de ganar un evento local, permitiéndole superar a cientos de aspirantes.
El periplo de la antillana hacia la cima estadounidense no estuvo exento de retos. Inicialmente, Fernández buscó la victoria en el Miss Florida USA representando a Pinecrest, el vecindario miamense donde reside. En esa ocasión, el triunfo fue para Aileen Cerchiara, una enfermera de Tampa con ascendencia colombiana y argentina. Lejos de rendirse, la cubana rediseñó su estrategia hasta brillar en la competencia nacional, donde finalmente Justus Kelley, delegada de Virginia, se alzó con la corona que le otorga el pase a la final global pautada para noviembre en Puerto Rico.
Durante las rondas preliminares celebradas el 25 de agosto en el Adrienne Arsht Center, la joven deslumbró con una imponente pasarela. Para la exhibición de traje típico, eligió una creación inspirada en el bitterroot, la flor oficial del estado que representaba. Según describió la propia candidata, se trata de “Una flor silvestre que crece en suelo rocoso a pesar de la adversidad”. Esta pieza fue seleccionada intencionalmente para homenajear no solo su propia resiliencia, sino “a todas las mujeres que cada día florecen a pesar de la adversidad”.
Más allá del glamour, la concursante de 28 años cuenta con una sólida preparación intelectual. Actualmente cursa estudios de Gobierno e inteligencia en Liberty University, impulsada por el firme propósito de “servir a mi país como embajadora o diplomática en un futuro quizás no muy lejano”. Expertos del entretenimiento no descartan que el próximo movimiento de Fernández sea retornar a sus orígenes, emulando la estrategia de la actual reina Mia Dio, para intentar representar a Cuba en la cúspide de la belleza mundial.





