El destacado abogado de inmigración Willy Allen negó que exista un plan real para la deportación de 500.000 cubanos a la isla, algo que, según el excongresista demócrata Joe García, estaría sobre la mesa en las negociaciones entre La Habana y Washington.
Poco después de las declaraciones del cubanoamericano García, su amigo en lo personal, que han generado alarma en la comunidad cubana en Estados Unidos, Allen dejó claro en entrevista con CiberCuba que “hay más chance de que los marcianos aterricen en la oficina mía en los próximos 15 minutos, de que exista un plan para deportar a 500.000 cubanos a la isla”.
Allen recordó que se estima que 500.000 de los más de 1,2 millones de cubanos que entraron a Estados Unidos entre 2017 y 2024 por distintas vías no han podido legalizarse, pero que todos tienen el derecho de hacerlo “bajo la Ley de Ajuste Cubano”.
“No se va a eliminar. No lo están cerrando poco a poco. Lo están haciendo más difícil”, indicó al referirse al Ajuste Cubano, que sigue siendo una vía de regularización para quienes entraron con parole de frontera o de CBP One, con parole humanitario, visa o por reunificación familiar.
El abogado reconoció que los procesos de legalización se han ralentizado, especialmente ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración, pero insistió en que se trata de resistir. En tal sentido, destacó que las batallas judiciales en cortes federales en torno a los I-220A, que hasta ahora no han podido acogerse de manera masiva a la Ley de Ajuste, avanzan de forma inevitable.
Por otro lado, Allen subrayó que desde el punto de vista logístico es imposible ejecutar una deportación de esa magnitud.
En tal sentido, el experto rememoró que en los llamados Vuelos de la Libertad, que se desarrollaron alrededor de siete años diariamente, apenas trasladaron a unos 200.000 cubanos a Miami.
Actualmente Cuba recibe como media un vuelo de deportación desde Estados Unidos al mes.



















