Curiosamente ambas víctimas eran naturales del municipio de San Luis, en Santiago de Cuba. La comunidad cubana en Guyana clama por justicia y pide precaución ante la creciente peligrosidad del país suramericano
El domingo 11 de mayo se convirtió en un día de luto doble para la comunidad cubana en Guyana. En menos de 24 horas, dos compatriotas perdieron la vida en circunstancias violentas y trágicas, sacudiendo a una diáspora que emigró buscando lo que Cuba no podía darles: una vida digna. La coincidencia que estremece a todos es que ambas víctimas eran originarias del mismo municipio: San Luis, en la provincia de Santiago de Cuba.
Así lo hizo saber el influencer del crimen cubano, Niover Licea. A través de su página Nio Reportando un Crimen, informó que el primero en morir fue Daynire Vega, conocido popularmente como «El Menor», un joven barbero de apenas 23 años natural de Dos Caminos, San Luis, Santiago de Cuba.
Según información recibida por la plataforma, Daynire fue asesinado a tiros en la madrugada del domingo en las afueras de un club ubicado en Forshaw Street, en Guyana. Los responsables continúan prófugos.
Las autoridades guyanesas divulgaron un video de cámaras de seguridad donde se observa el momento del ataque y a las personas presuntamente implicadas. Debido a la sensibilidad de las imágenes, la plataforma decidió compartirlo únicamente a través de su página de Instagram.
Un detalle revelador emergió entre los comentarios de quienes conocían a Daynire: un compañero de trabajo respondió a quienes cuestionaban qué hacía el joven a esa hora en la calle.
«Estábamos en el trabajo, fueron a matarlo al trabajo, no en la calle», escribió, dejando entrever que el crimen pudo haber sido premeditado y dirigido específicamente contra él. Hasta el momento no se ha precisado cuánto tiempo llevaba residiendo en Guyana ni los móviles del asesinato.
Brinney Leliebre Calzadilla, 37 años, arrollado junto a su esposa
Horas después, otra noticia demoledora llegaba desde el mismo país. Brinney Leliebre Calzadilla, de 37 años, también natural de Dos Caminos, San Luis, Santiago de Cuba, falleció presuntamente tras ser impactado por un automóvil el sábado 9 de mayo al mediodía, cuando se encontraba junto a su esposa en una acera. La mujer también resultó gravemente herida y permanece en estado delicado. Brinney llevaba aproximadamente un año residiendo en Guyana.
Sus familiares aseguran que aún existen muchas dudas sobre lo ocurrido y que las circunstancias exactas del atropello no están del todo claras. La comunidad en redes sociales pide ayuda para obtener información que permita esclarecer el caso. Una usuaria que conocía a ambas víctimas lo resumió con una frase que lo dice todo: «Que casualidad, el otro muchacho asesinado saliendo de un club en Guyana también era de San Luis, Santiago de Cuba.»
Una comunidad al límite
Los comentarios de cubanos residentes en Guyana pintan un cuadro preocupante. Varias personas que viven en el país advierten sobre los peligros reales de una nación donde, según sus propias palabras, las armas circulan con total normalidad y los inmigrantes cuentan con poca o ninguna protección legal. «Los emigrantes no estamos protegidos aquí por ninguna ley», escribió una cubana residente. Otros apuntan a la necesidad de extremar la prudencia, evitar la vida nocturna y recordar que Guyana no es Cuba, que las reglas del juego son distintas y que las consecuencias de ignorarlo pueden ser fatales.
Detrás de cada uno de estos casos hay una historia común: jóvenes que salieron de una isla sin futuro en busca de algo mejor, que cruzaron océanos y fronteras con las manos vacías y el corazón cargado de esperanza, y que terminaron muriendo lejos de los suyos, en un país que apenas los conocía. Sus madres, que este domingo celebraban su día, recibieron en cambio la peor noticia posible.
La investigación de ambos casos continúa abierta. Las autoridades guyanesas no han ofrecido declaraciones públicas adicionales. NiO Reportando un Crimen solicita a quienes tengan información relacionada con cualquiera de los dos hechos que se comuniquen de manera privada y confidencial.
Fuentes: NiO Reportando un Crimen / Facebook




















