Muere en La Habana joven agredido a martillazos por un hombre que tocó a su puerta: el agresor Carlos Martínez sigue prófugo. Yosvany Graverán murió en el Hospital Calixto García tras ser brutalmente agredido a martillazos en su vivienda de Luyanó.
El miércoles por la mañana, a eso de las once, alguien tocó la puerta de la vivienda de Giovanni Graverán en la barriada de Luyanó, municipio 10 de Octubre, La Habana. Al otro lado estaba Carlos Martínez. Lo que ocurrió después fue brutal y rápido: una agresión a martillazos que dejó a Yosvany Graverán en estado crítico y que lo condujo, días después, a la muerte. «Chora Azul» — como lo conocían en el barrio — luchó por sobrevivir en el área de politrauma del Hospital Calixto García. Finalmente, la muerte le ganó la batalla.
Lo que ocurrió en Luyanó
Según información recibida por la plataforma Nio Reportando un Crimen — la fuente más activa en el seguimiento de casos de violencia en Cuba — el presunto agresor Carlos Martínez llegó hasta la vivienda de Yosvany Graverán alrededor de las 11 de la mañana del jueves. Tocó la puerta. Cuando Yosvany abrió, lo agredió con un martillo de forma repetida y brutal. Luego huyó.
Los vecinos y familiares dieron la voz de alarma. Yosvany fue trasladado de urgencia al Hospital Calixto García, donde ingresó en el área de politrauma en estado grave. Durante horas, su entorno se mantuvo en vilo esperando noticias. La plataforma Nio actualizó el caso en tiempo real, recibiendo información de colaboradores y personas cercanas al hecho. Finalmente, la confirmación llegó: Yosvany Graverán había fallecido.
Carlos Martínez, el presunto responsable, continúa prófugo. Las autoridades cubanas buscan su paradero, pero hasta el momento no se ha reportado su captura. Nio Reportando un Crimen hizo un llamado público pidiendo que cualquier persona que conozca el paradero del sospechoso se comunique de forma privada y confidencial.
«Luchaste como un guerrero»
Los comentarios en redes sociales dibujaron el perfil humano de Yosvany Graverán con la espontaneidad de quienes lo conocieron de verdad. Un primo suyo escribió con el dolor desnudo de quien no puede creer lo que está viendo: «EPD mi primo, qué triste esto que te pasó, mi hermano, no lo merecías y menos así, de esa forma. La vida fue muy cruel contigo y se ensañó demasiado. Luchaste por seguir en pie pero finalmente la muerte te ganó la batalla. Igual para mí fuiste como un guerrero aunque no te dieron oportunidad. Te mando un beso inmenso donde quiera que estés.»
Un amigo escribió simplemente: «Coño, asere, mi ecobio, el calvito era mi amigo Yosbani Graverán Díaz, que Dios te acoja en un lindo lugar.» Otro: «Se nos fue un gran hermano.» Una vecina de Luyanó lo resumió con tres palabras: «Luyanó está de luto.»
Entre los comentarios también hubo voces que apuntaron a algo más profundo. «En vez de estar unidos y cuidarnos uno al otro por esta horrible crisis que atraviesa el país, nos estamos matando», escribió Lester Rodríguez. «Cuba se ha convertido en uno de los países más violentos del mundo.»
El caso de Yosvany Graverán ocurre en un contexto de escalada sostenida de la violencia en Cuba que la plataforma Nio Reportando un Crimen y otros medios independientes han documentado durante los últimos dos años. Los propios comentarios de cubanos en redes reflejan la conciencia colectiva de ese deterioro: «Esto es a diario en Cuba», escribió Concepción del Castillo. «¿Quién frena esto? ¿Qué va a hacer la justicia?»
La respuesta a esa pregunta sigue sin llegar desde el Estado cubano, que no publica estadísticas oficiales de criminalidad, no emite comunicados sobre casos individuales de violencia salvo cuando así lo requiere la narrativa oficial, y no tiene sistema de alerta pública para casos como este. La única alerta que existió fue la de Nio Reportando un Crimen, la de los vecinos de Luyanó que se movilizaron en redes sociales y la de una comunidad que llora a uno de los suyos sin que nadie en el poder haya dicho su nombre.
Yosvany Graverán tenía por delante toda una vida. Carlos Martínez sigue libre.
Nota editorial:En el reporte inicial y en algunos comentarios aparece como Giovanni Graverán y Yosbani Graverán Díaz. Se usó para esta nota Yosvany Graverán Díaz como nombre principal por ser el usado por varias de las personas que lo conocían, en la confirmación oficial de fallecimiento.




















