Dos crímenes brutales sacuden a Cuba: un cochero fue apuñalado por la espalda en Camarioca, Cárdenas, y Giovanni Graverán murió a martillazos en su casa de Luyanó, La Habana. Ambos presuntos asesinos fueron capturados, pero las familias y la ciudadanía claman por justicia y exigen el endurecimiento de las penas ante la escalada de violencia en el país.
Yosvany Graverán, conocido como "Chora Azul", falleció en el Hospital Calixto García de La Habana tras ser brutalmente agredido a martillazos dentro de su propia vivienda en la barriada de Luyanó, municipio 10 de Octubre. El presunto agresor, identificado como Carlos Martínez, continúa prófugo. El caso fue reportado y confirmado por la plataforma Nio Reportando un Crimen.
Vecinos de Luyanó difundieron la imagen de un hombre identificado como Omar Fundora, señalado como presunto autor del ataque con navaja contra una joven cajera que permanece hospitalizada tras el violento incidente.
La proliferación del “químico” ha sido documentada con videos y testimonios que muestran a adolescentes y jóvenes cayendo en plena vía pública, con signos de intoxicación aguda. En la Isla, organizaciones y medios independientes advierten de un fenómeno en expansión, con consumo que baja la edad de inicio y familias que, entre la vergüenza y el miedo, demoran en pedir ayuda. La evidencia audiovisual y los relatos de barrio han puesto el tema en la agenda pública, más allá de campañas episódicas.