La investigadora y musicóloga cubana Rosa Marquetti cuestionó públicamente los criterios del Premio Nacional de Música de Cuba, señalando que el galardón excluye a músicos fallecidos y a aquellos que residen fuera del país, lo que, a su juicio, limita el reconocimiento real del patrimonio musical cubano.
En una publicación difundida en redes sociales, Marquetti recordó que, según la información oficial disponible, el premio se otorga únicamente a músicos vivos y residentes en Cuba por el conjunto de su obra. Esa condición, vigente desde su creación en 1997, deja fuera a figuras fundamentales de la historia musical del país.
Entre los nombres excluidos menciona a referentes como Benny Moré, Ernesto Lecuona, Celia Cruz, Arsenio Rodríguez y Ignacio Piñeiro, entre otros, cuyas trayectorias marcaron la música cubana dentro y fuera de la isla.
Aunque la historiadora no hizo referencia explícita al momento escogido por ella para la crítica, es evidente que en ello tiene que ver el anuncio hecho sobre el premio otorgado a Amaury Pérez Vidal, sin que ello signifique demérito alguno hecho por ella sobre la obra de Amaury, y esto es preciso señalarlo. Más bien se centra en quiénes, según ella, no perdieron ni han perdido su cubanía y aún no han sido merecedores de tales premios, a pesar de contar con una obra excelsa que los avala.
El acto, en el que se le hizo entrega a Amaury del Premio, fue reseñado en redes sociales por la Presidencia de Cuba. En las imágenes se puede ver a Abel Prieto haciendo uso de la palabra; al trovador Silvio Rodríguez filmando con su cámara el momento; a Miguel Díaz-Canel Bermúdez visiblemente emocionado, y a un ministro boxeador, Alpidio Alonso, entregando el aval.
La crítica apunta también a los artistas que han desarrollado su carrera en el extranjero. Marquetti señala que el crecimiento de la emigración cubana, especialmente en los últimos años, ha dejado a miles de músicos fuera del alcance de este reconocimiento, pese a continuar creando y difundiendo la música cubana a nivel internacional.
En ese grupo menciona a figuras vivas con reconocimiento global como Paquito D’Rivera y Arturo Sandoval, quienes no han sido considerados debido a su residencia fuera del país.
El señalamiento no se limita a nombres. También cuestiona el impacto de estos criterios en la representatividad del premio. Según plantea, al restringir el reconocimiento a quienes viven en Cuba, el galardón deja fuera una parte significativa de la producción musical contemporánea vinculada al país.
El Premio Nacional de Música ha sido otorgado a más de 50 artistas desde su creación, incluyendo en los últimos años a Miriam Ramos y José María Vitier. Sin embargo, el debate reabre una discusión recurrente sobre los criterios de selección y su capacidad para reflejar la amplitud real de la música cubana.
La publicación también plantea que el reconocimiento debería basarse exclusivamente en la obra artística y no en condiciones administrativas o de residencia, en un contexto donde la música cubana continúa desarrollándose tanto dentro como fuera de la isla.




















