Llama la atención que a pesar de la edad de la joven (14 años) y la edad de la persona con quien se encontraba (20 años) y de la preocupación de la familia, la PNR no hizo nada por encontrarla
El Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT) informó el cierre de la #AlertaMayde tras la localización de Daichalis Reyes, una adolescente cubana de 14 años que había sido reportada como desaparecida desde el 15 de febrero de 2026 en Alamar, La Habana. La alerta, según explicó la organización, fue verificada directamente con la familia y se mantuvo activa durante varios días mientras se multiplicaban los llamados de búsqueda en redes sociales y grupos comunitarios.
De acuerdo con OGAT, una tía de la menor – que también fue identificada como Daichalys – confirmó en una entrevista con el espacio “Lesdema te lo cuenta” que la adolescente fue localizada por sus familiares. La misma fuente señaló que el adulto identificado como responsable, descrito como su expareja, se encuentra bajo investigación, aunque no está detenido.
En el recuento publicado por la organización, la tía afirmó que Daichalis “accedió” a irse con esa persona, de 20 años, y que ambos permanecieron en Mantilla, en la casa de la bisabuela del joven. OGAT indicó que la adolescente no habría sido agredida ni maltratada, y que recibirá asistencia psicológica mientras continúan las pesquisas.
La desaparición, difundida primero por familiares en espacios locales de Alamar, se narró como una salida breve: OGAT reportó que fue vista por última vez cuando salió a comprar pan alrededor de las 9:00 p. m., vestida con un vestido rojo, y que desde ese momento no regresó a su hogar. En esa primera etapa, familiares señalaron como presunto implicado a un joven que habría sido su pareja, en un contexto de apagones y calles oscuras que dificultó la búsqueda inmediata.
El caso fue descrito según la denuncia pública como un presunto secuestro y subrayó la presión social en redes ante la percepción de una respuesta lenta o insuficiente de la PNR. Ese reporte reflejó además el ruido habitual que acompaña estas búsquedas: rumores sobre supuestos avistamientos y comentarios que terminan culpabilizando a la propia menor o a su entorno familiar.
OGAT destacó otro detalle sensible: según la tía, no fue la policía quien localizó a la adolescente, sino que la presión en redes sociales influyó para que el adulto la presentara ante las autoridades; la familia, incluso, habría recibido advertencias por publicar información durante la búsqueda. La organización volvió a colocar el foco en el vacío institucional: en Cuba no existe un sistema nacional de alerta ciudadana comparable a la Alerta Amber, y mecanismos como #AlertaMayde han surgido desde la sociedad civil para activar la colaboración pública cuando desaparecen menores.



















