Una valla de propaganda oficial con la imagen de Fidel Castro amaneció manchada con pintura roja en Cayo Mambí, municipio Frank País, provincia de Holguín, según denunció el fin de semana el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada a través de su cuenta de Facebook. Hasta el momento no se ha confirmado la identidad de los autores ni si las autoridades han abierto una investigación por el hecho.
El cartel, instalado en un punto visible de Cayo Mambí, muestra al líder histórico cubano con el brazo derecho en alto y el puño cerrado, una de las poses más repetidas en la iconografía oficial del castrismo.
Según el relato del periodista Yosmany Mayeta Labrada, publicado el domingo 16 de agosto, la pintura roja fue lanzada de forma deliberada sobre el rostro de Castro, alterando de manera visible el diseño original de la valla y dejando manchas que se extienden hacia la parte superior de la figura. El periodista, colaborador habitual de medios independientes cubanos, no precisó la hora exacta del hecho ni si existen testigos identificados.
La elección del color rojo abrió paso a distintas lecturas entre residentes de la zona y usuarios en redes sociales. Algunas interpretaciones apuntan a que el tono buscaría evocar simbólicamente «las víctimas y el costo humano» atribuido a más de seis décadas de gobierno de corte castrista en la isla, aunque ni Mayeta Labrada ni otras fuentes han podido confirmar cuál fue la intención real de quienes ejecutaron la acción. Tampoco trascendió si se trató de un hecho aislado o de una acción planificada con antelación.
El incidente ocurre pocos días después de que el régimen cubano conmemorara, el 13 de agosto, un nuevo aniversario del natalicio de Fidel Castro con actos oficiales en distintas provincias del país, un periodo en el que la propaganda estatal suele intensificar la exaltación de su figura. Que la valla haya sido intervenida precisamente en esas fechas ha sido leído por varios observadores como un gesto de rechazo explícito a esa narrativa oficial en un momento de máxima exposición mediática del símbolo.
El caso de Cayo Mambí no es un hecho aislado. A finales de marzo de este año, una valla similar con el rostro de Castro fue manchada con pintura en Yara, municipio de la provincia de Granma —lugar donde Carlos Manuel de Céspedes inició la primera guerra de independencia en 1868—, en un episodio documentado y difundido por el opositor José Daniel Ferrer a través de su cuenta en X. Aquella acción fue enmarcada dentro de la campaña «Pinta tu grafiti, mancha una valla comunista», una iniciativa opositora que ha circulado desde el exilio y que ha sido vinculada a simpatizantes de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU). En enero, medios digitales reportaron también vallas vandalizadas con las imágenes de Fidel Castro, Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel en localidades como Birán y Alto Cedro, en Holguín, y en Santiago de Cuba, con consignas como «Abajo la dictadura» y «No al PCC» pintadas junto a los carteles.
El fenómeno se inscribe en una tendencia más amplia de protesta simbólica documentada en los últimos meses. Según un recuento de 14ymedio basado en datos del Observatorio Cubano de Conflictos, solo en marzo de 2026 se registraron 70 grafitis antigubernamentales en distintos puntos de la isla, en el marco de 1.245 protestas contabilizadas ese mes, impulsadas por los apagones prolongados, la escasez de agua y combustible, y el encarecimiento de los alimentos. La misma fuente documentó 159 actos represivos y más de 40 detenciones de manifestantes, así como un aumento de citaciones a periodistas y activistas independientes en ese periodo.
En la misma semana del incidente de Cayo Mambí, algunos reportes de prensa digital cubana señalaron la aparición de nuevas pintadas en Santiago de Cuba con mensajes como «Queremos comida, corriente y libertad», aunque esta información no ha sido confirmada de forma independiente por otros medios consultados y se mantiene bajo reserva hasta su verificación.
Frente a este tipo de acciones, la respuesta de las autoridades cubanas ha sido, según los reportes disponibles, discreta y sin pronunciamientos públicos. En ocasiones anteriores, organismos locales han optado por retirar por completo las vallas afectadas en lugar de repararlas o dejarlas visibles con las manchas, una práctica que analistas interpretan como un intento de evitar que las imágenes de la propaganda dañada circulen o se viralicen. Hasta el cierre de esta nota, ni el Partido Comunista de Cuba ni las autoridades de Holguín se habían pronunciado sobre el caso de Cayo Mambí.
El régimen cubano mantiene en todo el país una extensa red de vallas y murales con imágenes de Fidel Castro y otros dirigentes históricos como parte de su aparato de propaganda política. La reiteración de este tipo de intervenciones en localidades del oriente cubano, una región tradicionalmente asociada a la simbología revolucionaria, ha sido interpretada por opositores y periodistas independientes como una señal de que el descontento social comienza a expresarse incluso en los espacios que el discurso oficial presentaba como bastiones del proceso.
[FUENTES INICIALES]
- Reporte de Yosmany Mayeta Labrada en Facebook.
- 14ymedio, «Setenta grafitis antigubernamentales amanecieron en muros, paredes, vallas y calles a lo largo de la Isla»: https://www.14ymedio.com/cuba/setenta-grafitis-antigubernamentales-amanecieron-muros_1_1125286.html
- CubitaNOW, «Vandalización de vallas con rostros de líderes cubanos en el oriente del país»: https://noticias.cubitanow.com/vandalizacin-de-vallas-con-rostros-de-lderes-cubanos-en-el-oriente-del-pas-un-mensaje-de-descontento-creciente





