El Hospital General Docente Dr. Juan Bruno Zayas Alfonso, en Santiago de Cuba, recibió el 16 de agosto de 2026 una donación de insumos médicos enviada desde Chile por el Colectivo de Solidaridad con Cuba Siboney. La entrega llega en medio de denuncias recientes sobre las precarias condiciones del centro hospitalario y de una crisis de desabastecimiento de medicamentos que golpea a todo el sistema de salud cubano.
El hospital santiaguero es uno de los centros que en los últimos meses ha sido denunciado por sus condiciones de insalubridad y por la falta de recursos básicos para la atención de pacientes.
El Hospital General Docente Dr. Juan Bruno Zayas Alfonso, uno de los principales centros clínico-quirúrgicos del oriente de Cuba, recibió el 16 de agosto un cargamento de insumos médicos procedente de Chile. La donación fue entregada por el Colectivo de Solidaridad con Cuba Siboney, organización que integra el movimiento de solidaridad con la isla en Chile, formado por agrupaciones sociales, sindicales y de amistad con Cuba, y que mantiene desde hace años campañas de recolección de medicamentos para hospitales cubanos.
Según el reporte difundido, entre los materiales entregados figuran amoxicilina, ibuprofeno de 400 miligramos, sondas Foley, jeringuillas, guantes de látex, mascarillas KN95 y toallas húmedas, transportados en maletas hasta el centro asistencial. Ni el hospital ni la organización donante han precisado la cantidad exacta de productos entregados, lo que impide dimensionar el alcance real de la ayuda frente a las necesidades del centro.
La donación llega en un momento crítico para el hospital. Desde finales de 2025, medios independientes, entre ellos CiberCuba, han documentado de forma reiterada las condiciones de deterioro del inmueble: inodoros oxidados y sin tapa, filtraciones de aguas albañales que corren por debajo de camas de pacientes, plagas de cucarachas y chinches, y un servicio de hemodiálisis interrumpido en varias ocasiones por la falta de sal para la planta de desinfección del agua.
El periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada, quien ha dado seguimiento a estas denuncias, reportó en mayo de 2026 haber recibido amenazas directas por WhatsApp tras publicar imágenes del deterioro del centro. En diciembre de 2025, la Unión de Industrias Militares de las FAR entregó 100 colchones al hospital, gesto que generó escepticismo entre usuarios de redes sociales, quienes señalaron que la ayuda no resolvía problemas de fondo como la falta de medicamentos o las plagas.
El contexto nacional agrava el cuadro. Según cifras reconocidas por autoridades cubanas y difundidas por medios oficiales, 461 de los 651 productos que integran el cuadro básico de medicamentos del país presentaban desabastecimiento total o cobertura baja, un dato divulgado a finales de 2024 y que organizaciones de salud describen como parte de una tendencia sostenida de deterioro. El propio Díaz-Canel ha reconocido públicamente la mala calidad de los servicios de salud en la isla.
A esa escasez se suma un problema logístico reciente: más de 3,5 millones de jeringuillas y agujas donadas por la ONG española SODePAZ permanecen retenidas en el puerto de Kingston, Jamaica, después de que la naviera francesa CMA CGM suspendiera sus operaciones hacia Cuba en mayo de 2026, a raíz de sanciones estadounidenses ampliadas mediante una orden ejecutiva firmada por Donald Trump. La salida de CMA CGM y de la alemana Hapag-Lloyd, dos de las principales navieras con tráfico hacia la isla, ha complicado el traslado de insumos médicos donados por distintas organizaciones internacionales.
La ayuda desde Chile no es un hecho aislado. En marzo de 2026, una delegación chilena participó en el convoy internacional «Nuestra América», que trasladó unas cinco toneladas de medicamentos y otros recursos hacia Cuba, y en febrero de ese año se anunció un compromiso de un millón de dólares canalizado a través de Unicef para programas de salud y nutrición en la isla.
En junio, otra delegación integrada por los colectivos Villa Azul, Cajón del Maipo y Fraternidad Cuba-Chile entregó más de 100 kilogramos de suministros médicos, entre ellos anticonvulsivantes pediátricos e instrumental quirúrgico, a la Dirección Provincial de Salud de Matanzas. Organizaciones de otros países también han apoyado a hospitales santiagueros: la ONG suiza Camaquito, dirigida por Mark Kuster, financió con unos 17.000 dólares el mantenimiento de dos gasómetros del Juan Bruno Zayas y del Hospital Infantil Norte Dr. Juan de la Cruz Martínez Maceira, equipos que permiten realizar miles de análisis vitales a recién nacidos y pacientes críticos.
Este tipo de donaciones, sin embargo, ha generado también cuestionamientos sobre su distribución. En comentarios recogidos por Diario de Cuba a propósito de envíos similares, usuarios han señalado sospechas de que medicamentos donados con la etiqueta «sin valor comercial» terminan siendo revendidos, mientras otros denuncian que la ayuda llega de forma selectiva. Ninguna de esas acusaciones ha sido verificada de forma independiente en relación con la donación específica al Juan Bruno Zayas, pero reflejan la desconfianza que rodea al sistema de distribución de ayuda humanitaria en la isla.
[FUENTES INICIALES]
- Página Oficial de Facebook «Santiago de Cuba Hoy» – https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=pfbid02Fk4Y6jjfBaNYUc3bP5GeqizUBELeJMMhvDD8tNUrLF3kHJiJirYTyC5b88ftJAkcl&id=100064785666828





