Para diversos analistas este año será decisivo para el futuro de Cuba y se espera que con la presión del gobierno de Trump ocurran cambios políticos y económicas sustanciales en la isla.
Huber Matos Junior revela que la ruptura de su padre con Fidel Castro ocurrió tras comprobar que el líder revolucionario no permitiría libertades políticas en Cuba. El excomandante, que combatió junto a Castro, fue encarcelado durante 20 años tras denunciar esa deriva, convirtiéndose en uno de los primeros grandes símbolos de la disidencia cubana.
El canal ruso RT sorprende en La Habana con una pantalla de inteligencia artificial que permite a los asistentes tomarse fotos con un Fidel Castro joven.
Ramiro Valdés Menéndez, una de las figuras históricas más relevantes del sistema político cubano, ha desaparecido de la vida política cubana en los últimos...
Sandro Castro dijo a CNN que los cubanos quieren capitalismo y que fue citado por la Seguridad del Estado, pero insiste en que no vive con privilegios.
Mientras un representante en España del actual gobierno de Venezuela rechazaba que su país esté bajo control de Estados Unidos, en Washington un alto...
El New York Times retrató a Sandro Castro no como simple influencer, sino como símbolo del privilegio, la desigualdad y las grietas del castrismo en la Cuba de 2026.
En otro clip, hace comentarios sobre la caída del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), la escasez de combustible y la posible llegada de ayuda humanitaria por vía marítima
El mandatario cubano Miguel Díaz-Canel no se refirió al diálogo que según diferentes medios internacionales está ocurriendo en México entre los gobiernos de Cuba...
Mientras Cuba se acerca a 2028, la sucesión presidencial vuelve al centro del rumor político: cambios constitucionales, herederos biológicos y dirigentes sin voto popular.
Más que un farsante aislado, Ignacio Jiménez aparece como heredero de una larga tradición cubana donde la promesa de futuro sustituye al presente inhabitable. El texto de Jorge de Armas no lo examina como causa, sino como síntoma: de un país entrenado durante décadas para vivir de la espera, donde la esperanza, antes proyecto y luego promesa de Estado, ha terminado funcionando como paliativo emocional que atraviesa clases, instituciones y discursos.
Samantha “está más apagada que las provincias orientales”, dijo Sandro. No solo la humilló y la instrumentalizó, tal y como hacía su abuelo con las mujeres en la política. Se burló también, de forma cruel, de una tragedia cotidiana que afecta a millones de cubanos.