La vida de Yasser, un joven cubano que vivía en las calles de Miami, ha dado un giro inesperado gracias a la solidaridad de la comunidad cubana en el exilio.
Con este nuevo hogar, las familias desplazadas finalmente pueden comenzar a reconstruir sus vidas después de meses de incertidumbre, con la esperanza de un futuro más estable y seguro. Sin embargo, hay gente que lo perdió todo. Incluso recuerdos familiares que eso, no tiene cómo recomponerse.
Mientras Combs enfrenta la batalla para limpiar su nombre ante una investigación que aún está en curso, Thermiotis y los otros acusados de fraude de valores tendrán que defenderse en los tribunales. Ambos casos son recordatorios de que en Estados Unidos, la justicia es ciega, y tanto ricos como poderosos pueden encontrarse ante las puertas de la ley.
Este segundo intento de asesinato contra Donald Trump en tan poco tiempo ha intensificado el debate sobre la seguridad de las figuras políticas en Estados Unidos, en un contexto electoral cada vez más tenso y polarizado.
El estado actual de la política estadounidense y la creciente polarización han alimentado un ambiente cada vez más volátil, en el que los líderes de ambos partidos han hecho llamados a la calma y al rechazo de la violencia política. Sin embargo, incidentes como el ocurrido en West Palm Beach subrayan las dificultades que enfrentan las autoridades para garantizar la seguridad en un clima tan cargado.
Luis Raúl González Pardo Rodríguez, el piloto cubano que estuvo involucrado en la operación aérea que resultó en el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, actualmente en Estados Unidos bajo un parol humanitario, era en el 2016, según un funcionario de los EE.UU. "un "contacto clave" de la embajada para coordinar temas relacionados con la aviación, la seguridad y el manejo de delegaciones VIP. "
Estos incidentes sirven como recordatorio de que, en momentos de necesidad, la rápida intervención de personas comunes puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Local 10 News destaca que la anciana de origen cubano, ha estado durante meses "parada al pie de las escaleras frustrada, incapaz de llegar al segundo piso del mausoleo donde descansan los restos de su esposo, Raúl Hernández.