El asesinato de un agente de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en el municipio de Palma Soriano, Santiago de Cuba, concluyó con una sentencia de cadena perpetua para el responsable, Guillermo Sánchez Gutiérrez. Según informó el periódico oficial Sierra Maestra, el Tribunal Provincial Popular de Santiago de Cuba dictó la condena tras un juicio oral, público y ejemplarizante, registrado bajo la causa 73 de 2026.
Los hechos ocurrieron el 19 de julio de 2025, cuando el acusado atacó con un arma blanca al jefe del subsector de la PNR de su zona de residencia. De acuerdo con el reporte judicial, el agente había citado previamente al individuo para que se presentara en la unidad policial. El agresor interceptó a la víctima en la vivienda de un vecino, donde le propinó una herida profunda en una pierna tras manifestarle que era la última vez que lo citaba.
El oficial logró huir unos 60 metros y refugiarse en casa de una vecina, pero fue seguido por Sánchez Gutiérrez, quien derribó la puerta y le infligió siete heridas adicionales en el abdomen, la espalda y las piernas. El reporte oficial señaló que el atacante se retiró del lugar una vez que se cercioró de que la víctima había fallecido. El tribunal determinó que el hombre actuó por venganza y destacó que el condenado carece de vínculo laboral y presenta mala conducta social.
Una víctima sin nombre en la nota oficial
La sentencia, que tipifica los delitos de asesinato y violación de domicilio, se fundamentó en los artículos 344 y 380 del Código Penal. Además de la privación perpetua de libertad, el tribunal impuso sanciones accesorias como la privación de derechos públicos, el comiso del arma utilizada y la prohibición de salida del territorio nacional. El condenado deberá asumir la responsabilidad civil, que comprende el pago de los gastos funerarios y una pensión para los dos hijos menores de la víctima.
Hasta el momento, las autoridades no han detallado el conflicto previo que motivó la agresión, más allá de la mención a la citación policial. La nota de Sierra Maestra tampoco identifica al fallecido y lo describe de dos maneras distintas: primero como jefe del subsector y después como auxiliar de la Policía, según advirtió el diario 14ymedio. De acuerdo con ese medio, el tribunal aplicó además la agravante de actuar por venganza o represalia, recogida en el artículo 80 del Código Penal.
La severidad de la condena generó críticas entre los lectores de la noticia, que reprocharon que castigos de ese tipo no se impongan con el mismo rigor cuando las víctimas son civiles. «Una vez más una condena que no se aplica por igual a asesinatos a mujeres, niños y violadores», escribió uno de los comentaristas citados por 14ymedio. El mismo diario recordó que en marzo de 2026 un tribunal de Camagüey condenó también a cadena perpetua a Osvaldo Fernández Pichardo por apuñalar a una agente que sobrevivió al ataque.

