Esta semana las autoridades del condado Monroe divulgaron el video de 44 minutos del arresto de "Vitico" en los Cayos — una parada de tráfico rutinaria que desmanteló la red más brutal de tráfico de migrantes cubanos documentada en el sur de Florida. Traían cubanos en lancha desde Cayo Coco, los encerraban en Miami Gardens y les exigían $15,000 de rescate. Si la familia no pagaba, les ponían una pistola en la cabeza durante una videollamada. Si seguían sin pagar, los llevaban a una finca de peleas de gallos y filmaban simulacros de ejecución para enviarlos como advertencia. El 22 de junio "Vitico" conocerá su sentencia. La fiscalía pide cadena perpetua.
Marcus Terry, de 43 años, fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por matar a su compañero de celda Ray Matos con un bolígrafo en el Instituto Correccional de Dade. Durante la sentencia, mientras la jueza describía el crimen, Terry se rió y la llamó "divertida". El video se viralizó.
Un jurado de Miami-Dade evitó la pena de muerte y recomendó cadena perpetua para Harrel Braddy, condenado por el secuestro y asesinato de Quatisha Maycock, una niña de cinco años abandonada en los Everglades en 1998.
El caso se juzgó apenas dos meses después de otro atentado contra Trump en Butler, Pensilvania, donde un tirador alcanzó a rozarle la oreja antes de ser abatido por un francotirador del Servicio Secreto. Para la fiscalía, el intento frustrado de Routh buscaba “silenciar las voces y los votos” de los estadounidenses; citando a Thomas Jefferson, los fiscales dijeron al jurado que “nadie decide una elección de esa manera”.