El Centro Nacional de Huracanes extendió las vigilancias hacia el suroeste de Luisiana y la costa alta de Texas. Bertha se debilita, su circulación quedó expuesta frente a Alabama y avanza hacia el oeste a paso de peatón.
La NOAA confirmó el retorno de El Niño con un 63% de probabilidad de que alcance intensidad muy alta entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Cuba llega a ese escenario con el 62% de su territorio ya en sequía y las reservas hídricas por debajo del 40% de capacidad — el nivel más bajo desde 2015. Menos lluvia, más calor y menos agua en un país que ya no tiene margen.
Octubre es un mes crítico para estar alerta ante posibles huracanes en Cuba y la Florida debido a la historia de fuertes tormentas en esta época y las condiciones propicias en el Caribe occidental.
El estudio sugiere que, en el peor de los escenarios de calentamiento, la cantidad de veces que una tormenta golpea partes de la costa de los EE. UU. podría aumentar en un tercio para fines de siglo, siendo el centro y el sur de la península de Florida los más afectados.