Marrero no salía en las pantallas televisivas desde el día previo al apagón nacional, y lo hace ahora con el brazo izquierdo enyesado por razones que no ha divulgado hasta el momento.
Mientras el gobierno cubano mantiene un discurso de resistencia y soberanía, sus propios funcionarios y sus familias buscan un futuro en el exterior, evidenciando las profundas fisuras dentro del sistema cubano.
La efectividad de estas tácticas de imagen pública está aún por verse, pero es claro que sin un cambio sustancial en la administración y políticas gubernamentales, la crisis de confianza y eficacia seguirá siendo un obstáculo importante para el gobierno cubano.