Miles en La Habana frente a la embajada de EE.UU. El régimen respondió con un mitin. Mariela Castro dijo que nadie secuestrará a su padre. Pero detrás de esa frase está el miedo que el acto de masas intenta ocultar.
Un encuentro entre Estados Unidos y la ONU se centró en la grave crisis humanitaria en Cuba, donde la escasez de alimentos y medicinas es cada vez más alarmante.
La visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana ha desatado sorpresa, ironías y especulaciones políticas entre cubanos dentro y fuera de la isla. Mientras medios estadounidenses hablan de presiones y negociaciones directas con el gobierno cubano, analistas y periodistas interpretan el encuentro como un símbolo de los profundos cambios geopolíticos que atraviesa la relación entre Cuba y Estados Unidos en medio de la peor crisis económica y energética de la isla en décadas.
La visita se produjo en el peor momento de la crisis energética y humanitaria de la isla, pero también en el contexto de un histórico giro político en Washington: un presidente estadounidense –Donald Trump– dispuesto a negociar con el régimen cubano pero, al mismo tiempo, amenazando con derrocarlo si no hay cambios profundos.
La Associated Press publicó este lunes un reportaje sobre los ancianos cubanos abandonados por sus familias emigradas y por un Estado que les paga pensiones de $4 al mes. El mismo día, el embajador cubano ante la ONU confirmó a AP que la liberación de presos políticos no está sobre la mesa de negociación con EE.UU. Dos noticias. Una misma Cuba.