Familiares de los migrantes denuncian la falta de respuestas sobre su paradero tras abordar una embarcación en Chiapas el 21 de diciembre de 2024. La búsqueda continúa sin resultados concluyentes.
El 21 de diciembre de 2024, seis cubanos desaparecieron en Barra de San José, Chiapas, México, tras abordar una embarcación que, según los traficantes de personas, los llevaría a Juchitán, Oaxaca. El grupo formaba parte de un contingente de aproximadamente veinte migrantes de distintas nacionalidades —entre ellos un hondureño— que se encontraban en una casa de seguridad utilizada por redes de tráfico de personas antes de su traslado.
Según testimonios de familiares recogidos por la revista Proceso, los cubanos desaparecidos habían llegado a México de manera irregular meses antes, cruzando el río Suchiate. Muchos permanecieron en Tapachula, donde cerca de dos mil migrantes —unos 800 de ellos cubanos— partieron en caravana hacia la Ciudad de México el 1 de diciembre de 2024. Los desaparecidos, sin embargo, no se unieron a ese grupo y optaron por la vía marítima.
Entre los desaparecidos se encuentra Jorge Alejandro Lozada Santos, de 24 años, originario de Santiago de Cuba. Su madre relata que Jorge contactó a un traficante que le prometió un viaje seguro a cambio de 900 dólares. El día de la desaparición, el grupo realizó llamadas a sus familiares confirmando que estaba listo para zarpar. Esa fue la última comunicación.
El contexto en el que ocurrió la desaparición es especialmente alarmante. En días previos, se reportó el secuestro de otros migrantes en Tapachula, lo que motivó un operativo de rescate en el que se hallaron antenas de comunicación y un sistema de vigilancia en una propiedad vinculada al tráfico de personas. A pesar de los esfuerzos de las autoridades, la situación de los cubanos desaparecidos sigue sin resolverse.

La crisis en Cuba —caracterizada por apagones prolongados, escasez de alimentos y medicamentos, y represión política— ha empujado a miles de personas a abandonar la isla en busca de mejores condiciones de vida. Muchos optan por rutas irregulares que incluyen travesías marítimas en condiciones precarias, confiando en redes de tráfico cuya única garantía es el dinero cobrado por adelantado.
Las madres de los desaparecidos han denunciado públicamente la falta de atención por parte de las autoridades mexicanas. La impunidad en casos de tráfico de personas y la dificultad para acceder a ciertas zonas de Chiapas complican aún más la investigación. El régimen cubano, por su parte, se ha mantenido en silencio sobre la situación de sus ciudadanos en el exterior.
La desaparición de estos seis cubanos no es un caso aislado, sino un reflejo de una crisis migratoria más amplia que se desarrolla en las fronteras de México y que exige una respuesta urgente tanto de las autoridades locales como de la comunidad internacional. Y también de la Cancillería cubana.
[FUENTES]
- Proceso, «Cubanos desaparecidos en México: Traficantes de personas, viaje por mar y una última llamada», https://www.proceso.com.mx/reportajes/2026/5/25/cubanos-desaparecidos-en-mexico-traficantes-de-personas-viaje-por-mar-una-ultima-llamada-374614.html
- Proceso, «Cubanos desaparecidos», https://www.proceso.com.mx/temas/cubanos-desaparecidos-27674.html

















