«Raúl Castro no ha muerto, está gravemente enfermo» publicó en su portada digital al mediodía de este martes el periódico hispano de Miami, «Diario de las Américas».
«Gravemente enfermo, asistido con equipos para mantenerlo con vida, afectado al parecer por un accidente cerebro vascular, sería el estado en el que permanece el general de ejército Raúl Castro, según informes llegados a la redacción de Diario Las Américas.» fue el encabezado de la nota suscrita por su editora principal Iliana Lavastida.
El medio asegura que en días recientes había circulado el rumor de que el menor de los hermanos Castro habría fallecido, «sin embargo, la realidad hasta este momento es que se encuentra muy delicado de salud, a partir de una información filtrada que no deja lugar a especulaciones» precisó la publicación.
La última aparición pública del ex presidente cubano ocurrió el pasado 13 de agosto en el teatro Karl Marx de La Habana por un acto político-cultural por el centenario del natalicio de su hermano Fidel Castro quien falleció a los 90 años el 25 de noviembre de 2016.
Raúl Castro cumplió 95 años el tres de junio. Aunque en abril de 2018 designó a Miguel Diaz-Canel para que asumiera como presidente y primer secretario del Partido Comunista (único autorizado en la isla), era considerado como el «Lider de la Revolución» y como tal se estimaba que desde su «retiro» continuaba controlando los destinos del país en estrecha vinculación con su entorno familiar.
Incluso , la súbita aparición de su nieto coronel y su guardaespaldas, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, como «mensajero» en las conversaciones con la Administración Trump sobre el futuro de Cuba, se estima una encomienda de su abuelo quien el 20 de mayo pasado fue acusado formalmente por el Departamento de Justicia de EE.UU en una corte federal de Miami con cuatro cargos de asesinato y conspiración por su presunta responsabilidad, cuando era Ministro cubano de Defensa, en el derribo de dos avionetas de la organización anticastrista Hermanos al Rescate en el que murieron sus cuatro tripulantes.
El gobierno cubano rechazó la acusación inmediatamente.
Las autoridades de la isla aún no habían reaccionado a la publicación del Diario de las Américas.





