Una madre cubana, identificada como Heydi Morales, sobrevivió al brutal ataque de su expareja, quien le propinó 34 puñaladas en distintas partes del cuerpo.
“Todo lo que hizo fue para asesinarme”, dijo casi un mes del ataque, mientras continúa recuperándose física y emocionalmente.
La víctima relató a Telemundo 51 que, durante el año que duró la relación, nunca imaginó que el agresor, Leisnier Mauri García, pudiera hacer algo así. “Nosotros teníamos una relación bastante sana; nos llevábamos bien”, contó.
No obstante, Morales reconoció que el hombre la controlaba y la celaba constantemente. Instaló un GPS en su teléfono para seguir sus movimientos y acudía con frecuencia a su lugar de trabajo.
“Me agarró por el cuello y casi me mata”, señaló sobre cómo él se puso muy violento después de que se separaran.
“Las primeras no te las sientes. Cuando veo eso empiezo a soltar sangre. Empiezo a pedir auxilio y él me dice: ‘Aquí nadie te va a escuchar’”, narró sobre el violento ataque que tuvo lugar semanas después de la ruptura.
De acuerdo con el reporte de arresto, Mauri García enfrenta cargos por intento de asesinato con arma mortal y violencia doméstica.
Morales sufrió 10 puñaladas en el cuello, 10 en el hombro derecho, siete en el antebrazo, tres en el pecho y otras heridas en diferentes partes del cuerpo, según el documento judicial.
“Mi niño fue el que me ayudó, me apretó las heridas, llamó a la policía… y yo dije: tengo que sobrevivir, yo tengo dos niños”, indicó sobre cómo logró salir viva.
Tras ser trasladada al hospital, la mujer fue sometida a una cirugía para reconstruir parte de su brazo.
“Las señales no se pueden ignorar”, expresó tras contar su historia para advertir a otras mujeres y pedir que el agresor reciba al menos 25 años de cárcel.




















