Mientras Cuba enfrenta la peor crisis energética del año, el gobernante Miguel Díaz-Canel publicó un extenso mensaje en el que acusa a Estados Unidos de impulsar una política diseñada para tomar al pueblo cubano como rehén y conducirlo contra su propio gobierno.
“Es un diseño perverso que tiene como principal objetivo el sufrimiento de todo el pueblo, para tomarlo como rehén y conducirlo contra el gobierno”, denunció el mandatario cubano en un extenso mensaje publicado en su cuenta de Facebook a través del cual culpó exclusivamente al embargo estadounidense del colapso del sistema eléctrico.
“La situación del Sistema Electroenergético Nacional es particularmente tensa en los últimos días”, señaló Díaz-Canel este miércoles, cuando se pronostica un déficit de más de 2.000 MW en el horario de máxima demanda o pico nocturno.
“Este miércoles, por ejemplo, lo que se deja de generar en Cuba por indisponibilidad de combustibles, provocado por ese cerco criminal, asciende a 1.100 MW”, dijo al subrayar que, la “única causa” del dramático agravamiento de la crisis de la isla, es “el genocida bloqueo energético al que Estados Unidos somete a nuestro país”.
“La mejor demostración de lo que afirmamos está en el sensible mejoramiento del servicio en el mes de abril. La entrada a puerto cubano de un solo buque de combustible, de ocho que se necesitan como mínimo cada mes, permitió reducir el déficit y con ello los apagones que, aunque no desaparecieron del todo, lograron atenuarse”, continuó en una declaración que acompañó con el hashtag LaPatriaSeDefiende.
“En días recientes, medios estadounidenses que sirven a la agenda belicosa de agencias federales de ese país, mostraron desconcierto frente a la heroica resistencia del pueblo cubano, y la firmeza e inquebrantable unidad de nuestro gobierno”, añadió para asegurar que Cuba “no es un estado fallido” porque “sigue en pie pese a las cruentas medidas de asfixia económica y energética de Washington”.
“Ni el bloqueo implantado hace más de seis décadas, ni las 243 medidas de recrudecimiento impuestas por la anterior administración de Trump, pudieron destruir la Revolución. Por eso adoptaron una orden ejecutiva que bloquea totalmente el suministro de combustible a Cuba y otra que persigue y penaliza a quienes comercien o inviertan en Cuba”, apuntó tras hacer referencia a reportes de que el presidente estadounidense Donald Trump se estaría impacientando porque el régimen cubano se aferra al poder.
Díaz-Canel se refirió puntualmente a dos órdenes ejecutivas de la administración Trump: la 14380, firmada el 29 de enero de 2026, que impuso sanciones secundarias a países que suministren petróleo a Cuba, y la 14404, del 1 de mayo, que amplió las restricciones a los sectores de energía, defensa, minería y finanzas, y dio hasta el 5 de junio para que empresas extranjeras cierren operaciones con el Grupo de Administración Empresarial.
No obstante, el gobernante cerró su texto de manera desafiante: “Nuestra respuesta sigue siendo la misma: dispuestos siempre al diálogo en igualdad de condiciones, seguiremos resistiendo y creando convencidos cada vez más de que nos toca saltar con esfuerzos propios por encima de las enormes dificultades, unidos como nación, y firmes para enfrentar los más duros desafíos”.




















