De acuerdo con análisis en la prensa mexicana el derrame de petróleo ocurrido en el Golfo de México podría afectar a Cuba tanto por el impacto ambiental directo como por las implicaciones legales y económicas que conlleva un desastre de esta magnitud en aguas compartidas.
El ocultamiento de esta calamidad expone a México a sanciones internacionales, incluyendo reclamaciones de reparación ambiental e indemnizaciones por parte de Estados Unidose incluso de Cuba, advierten especialistas.
Consultados por el periódico El Universal, señalan que las afectaciones no se limitan al impacto inmediato en el agua, sino que se extienden a ecosistemas marinos y costeros, con riesgos a la biodiversidad, pérdida de hábitats críticos y alteraciones en las cadenas alimenticias.
También impactan directamente en la pesca, elturismo y las economías locales de comunidades que dependen del golfo de México, además de generar riesgos a la saludpor la exposición a hidrocarburos y la contaminación prolongada de zonas costeras.
Daniel Israel Muñoz Cruz, presidente de la Comisión de Derecho Internacional y Migratorio del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, señala que al ser Petróleos Mexicanos una empresa del Estado, la conducta se atribuye directamente a México.
Ello abre la puerta a sanciones bajo marcos como la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y principios internacionales que obligan a evitar daños transfronterizos.
Señala que las sanciones no se limitan amultas administrativas, sino que incluyen la reparación integral del daño ambiental, indemnizaciones a sectores afectados y posibles litigios internacionales.
Advierte que países como Estados Unidos pueden iniciar procedimientos si se demuestra contaminación en sus aguas, que llevaría el caso a paneles de arbitraje o a instancias internacionales.
En el caso cubano otros analistas estiman que debido a la conexión ideológica con La Habana y con las ayudas económicas que han brindado los gobiernos izquierdistas de AMLO y Claudia Sheinbaum, el gobierno de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel no estaría interesado en ninguna reclamación.
Otros expertos consultados por el diario también coincidieron en la magnitud del derrame de petróleo en el golfo y sus consecuencias.
Petróleos Mexicanos separó de su cargo a tres funcionarios que presuntamente ocultaron el derrame de hidrocarburos de finales de febrero que contaminó gran parte de las costas del Golfo de México, el cual se originó por la fuga en un oleoducto, tal y como habían denunciado grupos ecologistas.
Después de que 17 organizaciones ambientalistas acusaron a las autoridades de mentir sobre las causas del derrame, la presidenta Sheinbaum ordenó la creación de un grupo conformado por los titulares de varias dependencias y el director de Pemex, Víctor Rodríguez, el cual confirmó el jueves pasado las denuncias de los grupos ecologistas, según Associated Press
El gobierno había mantenido hasta ahora que el derrame se había originado de un barco y de dos sitios de los que el petróleo fluía de manera natural.
Los tres funcionarios cesados son el subdirector de seguridad y dos encargados de controlar los derrames, explicó Rodríguez sin dar sus nombres.
Alrededor de 630 kilómetros de litorales en los estados de Tamaulipas, Veracruz y Tabasco resultaron afectados, de acuerdo con el balance del secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales. Hasta el momento se han recogido 915 toneladas de residuos.
Además, 58 centros de anidación de tortugas resultaron contaminados, aunque ya se inició con las labores de limpieza. La Secretaría de Medio Ambiente aseguró que si bien se encontraron una docena de tortugas marinas muertas a causa del derrame, hasta el momento no se ha observado la “muerte masiva” de ninguna especie.
La falta de transparencia ha sido una frecuente queja entre las organizaciones civiles en relación a varios incidentes vinculados a Pemex, incluidos otros derrames en el Golfo de México.
Históricamente, los derrames de petróleo en el Golfo de México han generado alertas en
Cuba debido a la cercanía geográfica y las corrientes marinas. El derrame actual de 2026 es el más reciente en poner a la isla en estado de monitoreo




















